Las vacaciones son para la mayoría de las personas sinónimo de viajar y sobre todo al extranjero, pero ¿Qué conlleva no tomar las precauciones pertinentes, si se viaja a zonas riesgosas como el Amazonas o África, ya sea por motivos turísticos o laborales?
Diario El Pingüino, conversó con el enfermero epidemiólogo y director del Centro de Vacunación Internacional en la región, Eduardo Velásquez, para aclarar ciertas dudas sobre esta materia.
-¿Es alto el promedio de magallánicos que viajan al extranjero y que se tienen que vacunar por algún motivo de salud?
“La cantidad de gente que viaja al extranjero desde Magallanes ha ido en aumento en estos últimos años, sobre todo a destinos distintos, es decir, la gente no sólo está viajando dentro de América Latina, sino que también a Europa, Estados Unidos, y nuevos destinos como Asia, que viajan por razones comerciales y del tipo turístico. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), la industria del turismo es la que desplaza más gente por el mundo, se estima que aproximadamente son más de mil millones las personas que viajan por temas de turismo o razones de estudio”.
-¿Cuál es el porcentaje en Magallanes?
“Yo diría que entre un 20% a un 30%, pero es difícil hacer un estimativo, porque a nosotros nos consultan mucho: una es la gente que necesita vacunas y otra es la gente que requiere solamente consejería y esto significa entregar la información respecto de información epidemiológica con respecto a la zona que van a visitar y cuáles son los riesgos potenciales en que se pueden ver enfrentados. Esa asesoría es muy bien evaluada por el público y eso tratamos de hacerlo en forma personalizada y además cuando hay indicación de vacuna, esta tiene que ser generada por un médico y ese respaldo se requiere para las vacunas que tienen carácter de exigencia internacional como es la fiebre amarilla”.
– ¿Para viajar por Sudamérica se requiere algún tipo de vacuna?
“Chile tiene una situación bastante especial, porque es un país donde la fiebre amarilla no es endémica, entonces, cuando uno se desplaza desde Chile a cualquier país de América Latina, no tiene la exigencia de estar vacunado. Ahora, cuando uno pasa por un país donde hay fiebre amarilla, ahí claramente cambia la condición de exigencia. Por ejemplo: cuando se pasa por África o Brasil la persona se tiene que vacunar, porque se llega procedente de estas zonas”.
– ¿Y si se viaja desde Chile hacia al Amazonas?
“En ese caso se evalúa el riesgo, porque en las zonas amazónicas la fiebre amarilla es endémica y estamos hablando exclusivamente de ella. Ahora, hay otras situaciones que representan riesgo para el viajero, por ejemplo, el tiempo de estadía, también bajo qué condiciones voy a pernoctar, o si me voy a desplazar en avión o voy andar mochileando. Estas son variables, que hay que evaluar en su momento”.
– ¿Cómo se solicita la vacuna contra la fiebre amarilla?
“Hay dos condiciones: una es una exigencia si se viaja a lugares de riesgo como las zonas amazónicas y África, donde se requiere la vacuna, y hay otros que por precaución lo hacen y esto yo diría que es la mayoría, pero cuando se llega al aeropuerto donde hay exigencia, lo más probable que se le pida al viajero el certificado de vacunas, incluso, hay relatos de personas que han tenido cuestionamientos para ingresar”.
– ¿Estas vacunas tienen un costo?
“Tienen un costo, porque no es una vacuna programada, debido a que en Chile no hay fiebre amarilla, y en cuanto al valor esta vacuna fluctúa alrededor de los 23 mil pesos. Aquí no se cobra la colocación, sino que solamente la vacuna porque es un servicio”.
– Las personas que tienen programado un viaje a África, ¿Se tienen que vacunar contra la malaria?
“Hay que aclarar que contra la malaria no hay vacuna, lo que si tiene es una profilaxis, es decir, un tratamiento que se realiza previo al viaje, durante y después, pero eso requiere indicación médica e insisto, no es una vacuna, sino que es un medicamento de prevención, que se tiene que tomar con bastante líquido y va a depender de la droga que indique el médico”.
– ¿Cómo miden el abastecimiento de las vacunas contra la fiebre amarilla?
“Nosotros hacemos una estimación de las necesidades, y sobre esa base, programamos el abastecimiento, a excepción del año pasado, que por el tema del mundial en Brasil hubo una alta demanda, pero normalmente se manejan alrededor para 300 personas de las que requieren vacunas, pero esto tiene que ir con una indicación médica y puede ser administrada desde los nueve meses de edad”.
– ¿Contra qué otras enfermedades hay que consultar?
“Enfermedades que se transmiten por el agua, sobre todo si se va a países en vías de desarrollo, porque ahí es alto el riesgo de hepatitis, tifoidea, y eso va a depender de la evaluación clínica que haga el médico, porque no es lo mismo ir a un hotel cinco estrellas, que ir mochileando”.