Vandalismo tiene destruidas canchas y diversas áreas del Parque “María Behety”

José Gallegos se desempeña para la empresa “Áreas Verdes”, contratista del municipio de Punta Arenas. Durante la semana, premunido de herramientas y un saco, recoge la basura y desperdicios  que, cada mañana, aparecen en los terrenos del Parque Municipal “María Behety” y en medio de los árboles del recinto.
¿Quiénes son los responsables de que, en más de una ocasión, el recinto parezca un depósito de basuras, papeles y otros desperdicios, aunque en las  jornadas anteriores no se haya registrado u ocurrido evento alguno?
No se sabe ni han sido identificados.
Tampoco han sido individualizados los responsables de los destrozos que han dejado cuantiosos daños en instalaciones destinadas a acoger a los deportistas o simples paseantes que pretenden o pretendía hacer uso del parque.
Hubo un tiempo en que las canchas de básquetbol y que también servía para entretenidos encuentros de baby fútbol, se encontraban en muy buenas condiciones, pero eso es pasado, ya que en estos días, el piso está peligrosamente averiado y los aros de los arcos cuelgan rotos y sin redes.
El vandalismo ha llegado a tal extremo que hasta las instalaciones destinadas a proteger los medidores del consumo de agua potable han sido destruidos aunque eran de cemento, pero con portezuelas de madera.
¿Por quienes?
Tampoco se sabe.
Se responsabiliza de esos daños, a grupos de personas jóvenes y otros ya no tanto que, por las noches – madrugadas llegan de a pie desde diversas poblaciones.
Otros culpan a quienes llegan hasta las orillas de la laguna del parque a bordo de automóviles deportivos y que, bien provistos de bebidas alcohólicas, cigarrillos, marihuana, y tal vez drogas más “duras”, se internan en los bosquecillos en busca de privacidad y cobertura para dar rienda suelto a juegos eróticos en grupo.
¿Quién denuncia?
Los vecinos del sector ni siquiera abren la totalidad de sus puertas al ser consultados: no han visto nada, nunca. “En cuanto sentimos ruidos, risas y gritos, apagamos las luces y quedamos a la espera. Pero las cosas pasan de la reja para el fondo del parque, pero no le dije nada mire que a un conocido que vive un poco más arriba (en la Población Fitz Roy alto) increpó a un grupo de chiquillos cuando regresaba de una fiesta con otro amigo y debieron correr para que no les hicieran “cariñitos” con unos cuchillos que les mostraron. Ahora no vuelven a pasar por aquí ni aunque les paguen y eso que son adultos jóvenes, pero ante seis o siete no se puede hacer mucho”.
Por lo menos, en la Avenida Pedro Aguirre Cerda la reja metálica del parque se ha mantenido intacta por un tiempo significativo y algo ayuda, pero al parque es fácil ingresar y, en una de esas, vuelven a robarse el material.
Pero, como lo afirmó José Gallegos en medio de sus arduas labores en el Parque María Behety: “Hay días peores”.

Contenido relacionado

Envíanos tu denuncia o información AVISOS ECONÓMICOS