Durante muchos años Carabineros de Chile mantuvo a su cargo un hogar
de niños, donde asistían a menores con diversos tipos de problemas,
manteniéndolos bajo su cuidado y encargándose hasta de su colegiatura.
Por diversos motivos este hogar
tuvo que cerrar las puertas. Luego de ello, las instalaciones fueron
entregadas a otras instituciones para que continúen trabajando con menores. Sin
embargo, los cambios de autoridades, la falta de apoyo y las quejas de los
propios pobladores llevaron a cerrar las puertas.
Hace un año aproximadamente jóvenes y personas en situación de calle
hicieron suyas estas instalaciones, las que ocupan durante las noches. La
construcción de grandes dimensiones, ubicada en calle Ovejero con Otto Maggens,
es utilizada como albergue para personas que llegan en las noches a ingerir bebidas
alcohólicas e incluso droga, esto de acuerdo a lo manifestado por los vecinos,
quienes expresaron su preocupación, principalmente por el riesgo que corren los
jóvenes y niños que se dirigen a los establecimientos educaciones.
Guillermo Uribe, presidente de la Junta de Vecinos del sector
Gobernador Viel, se contactó con Diario El Pingüino, para referirse a esta
situación, señalando que “de noche llegan muchas personas. En un comienzo eran
pocos, saltaban el cerco para entrar, ahora son varios los que llegan y
realmente estamos preocupados, porque acá hay tres colegios, y la oscuridad
hace que estas personas hagan lo que quieran acá adentro. Hace un año empezó
todo, hemos ido a hablar con el alcalde Boccazzi pero no hemos tenido respuesta
alguna ni solución al inconveniente. Esperemos que no pase nada malo de hecho
hemos hablado con Carabineros pero ellos ya no son los propietarios,
comprometiéndose a efectuar rondas pero cuando ellos vienen los sujetos se
arrancan y al otro día vuelve a ser lo mismo”, dijo el dirigente vecinal.
Junto con los vecinos fuimos testigos del estado en el cual se
encuentran las instalaciones, donde existen restos de droga, alcohol e incluso
solventes, los cuales son consumidos por estas personas, que han transformado
estas dependencias en su hogar, contando con colchones e incluso un sillón en
una dependencia que habilitaron como sala de
descanso.
Desafortunadamente los baños fueron completamente destruidos y algunas
de las paredes presentan evidencia de siniestros que se han desatado en el
lugar.
Pedro Torres es otro dirigente vecinal del sector, quien señaló a
nuestro medio que “los niños vienen en
la mañana al colegio, y a las 7.30 u 8.30 horas sigue oscuro. Acá
convergen tres colegios, por ende nos complica el tema que le pueda pasar algo
a algún niño. Son gente de la calle que vive en este lugar. Llegan de noche, se
van de amanecida y el tema que nos preocupa como población es que llegue a
pasar algo con un niño o algún adulto mayor, porque es la gente que vive en la
población la que está en riesgo”, dijo el vecino.
Los fines de semana las personas provocan desórdenes e incluso mujeres
se han visto ingresar, temiendo que alguna de estas pueda ser víctima incluso
de algún delito sexual, situación que deberá ser analizada por las autoridades
y tratar de dar solución, antes de que pueda ocurrir alguna tragedia en las
dependencias que se encuentran siendo ocupadas como antro.