Vecinos denuncian humedad y hongos en viviendas sociales

Mal
lo está pasando un grupo de vecinos del condominio San Ignacio, sector
alto de Punta Arenas, debido a que a lo menos 4 de sus departamentos
entregados hace poco más de un año han sufrido problemas de humedad en
sus paredes.

Se
trata fundamentalmente de viviendas sociales, adquiridas con subsidio
Minvu, obtenidos a través del trabajo de Comités de Vivienda que
concentran a 100 familias en este caso. La empresa a cargo es Salfa, la
misma que hiciera noticia el 24 de julio pasado, cuando en otro de sus
proyectos inmobiliarios, Altavista I, se le desprendieran sus techos
debido a los fuertes vientos.

Los
cuatro departamentos afectados se ubican en la tercera parte del
proyecto inmobiliario, todos ubicados en el primer piso. Los vecinos
activaron los protocolos, denunciando la situación ante el Serviu y la
oficina de postventa de la empresa Salfa, pero por parte de ésta última,
la respuesta no fue como la que esperaban. Ya habían esperado un mes y
tenían que esperar otro más para que les dieran solución, según lo que
les informaron desde Salfa.

El llamado a la radio

El
martes pasado, durante la mañana, un llamado a Pinguino Multimedia
denunciaba esta situación. De los 4 departamentos afectados, solo uno de
ellos había tenido respuesta oportuna de la empresa, el primero de los
afectados. Aunque cabe precisar que ese departamento aún se encuentra en
reparaciones desde mayo pasado.

Un
móvil de este medio hizo pública la denuncia el mismo día y durante el
mismo día representantes de la empresa se comunicaron con los afectados,
pero no de la mejor manera posible. Karina Faúndez, una de las vecinas
afectadas, señaló que “como lo hicimos público, milagrosamente apareció
Salfa y bueno, llegaron no muy de buenas palabras, porque nosotros
hicimos el reclamo, pero ya hicimos el reclamo hace un mes”.

Pero
los problemas, según nos cuentan los vecinos, comenzaron mucho antes, a
pocas semanas de la entrega de los departamentos. Viviana Becerra, la
primera afectada, precisa que “yo empecé con esta humedad el 23 de mayo e
hice el reclamo como corresponde. Vinieron a ver, pero esto se viene
arrastrando desde el año pasado”.

La
vecina agrega que “el año pasado tuvimos reclamos por humedad, estuve
durmiendo incómodamente, recién entregado el departamento. Me cambié el
29 de junio del año pasado y el 4 de julio entró humedad. Tuve que
dormir una semana con mi familia acá en el comedor”, denuncia.

Viviana agrega que “ahora estuve un mes dentro de mi departamento con humedad, armando y desarmando
camas. Me sacaron, porque yo no les aguanté, mi hija estuvo con
influenza y esos gastos los tuve que cubrir yo”. Finalmente, la empresa
optó por pagar un arriendo por días mientras duraban los trabajos, pero
el dinero lo iban pasando de a poco.

Eso, sumado a que Viviana desde que
se fue de su casa ha tenido que arrendar en tres lugares distintos,
todos alejados de su casa. Ahora, que la empresa no quiere seguir
costeando eso, está viviendo de allegada junto toda su familia en la
casa de sus padres.

La
vecina asegura que “perdí mi trabajo con eso, me tuve que retirar,
tengo todos los papeles. Qué pasa con eso. Me estaban pagando el
arriendo, pero las últimas semanas tuve que ir a rogarles cada día, 3
días antes de que se venciera el arriendo, para que me depositen. Tengo
los correos, no se dignaron a responder los correos y tuve que volver a
llamar. Aparte la persona que contesta las llamadas, contesta mal”.

Según
denuncian, la empresa no quiere seguir pagando el arriendo provisorio
porque ya repararon las piezas, pero aún no comienzan las obras en la
mitad del departamento: el living y comedor, están abarrotados con todos
los muebles de la familia y tras ello, la humedad y los hongos que los
muebles no dejan ver.

Viviana
señala que “las piezas ahora están habitables, pero yo le dije que me
la entregaran completa, con los materiales que yo tenía y con mis cosas
que tenia, porque no voy a estar armando y desarmando. Ayer vino la jefa
de postventa, la señora Elizabeth Vidal, de manera prepotente, voy a
mandar un correo especialmente reclamando por la forma que me trató.

Un
poco más exigiéndome que me viniera a vivir a esta casa en estas
condiciones, porque las piezas estaban habilitadas, pero el resto no”.

En
la casa se están realizando trabajos, trabajos que generan polvo en
suspensión, ruido, sumado a lo caótico que resulta tener todos los
muebles, la ropa, los enseres de toda una casa en la mitad del espacio
destinado para ello.

Eso, sumado a que los costos de gastos básicos
(luz, agua, gas) y los gastos de transporte extra que han tenido que
incurrir los vecinos, no han sido considerados.

Dentro de todo y aunque suene paradójico, Viviana es hoy la persona afectada más beneficiada.

El
resto de los vecinos recién comienzan con sus arreglos, pero aún
soluciones como las planteadas a Viviana de arrendar otra vivienda
mientras dure los trabajos, ni el costo de las cosas que perdieron por
la humedad y los hongos.



@PabloFortin

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