Desde
hace muchos años el antiguo hospital de Punta Arenas está siendo
utilizado como un foco delictual, que perturba la tranquilidad de las
decenas de vecinos que viven en el sector.
Este
fin de semana, debido a las Fiestas Patrias, fue uno de los lugares que
generaron problemas, debiendo solicitarse la presencia de Carabineros
en varias ocasiones.
Los
vecinos, cansados y atemorizados, alzan su voz por el miedo a la
delincuencia, considerando que el consumo de alcohol y drogas es
frecuente en el lugar.
“En
el hospital viejo suceden día a día una serie de conflictos que nos
hacen preocuparnos por nuestra seguridad. Cada día, jóvenes estudiantes
entran a recorrer dicho hospital, consumen alcohol, fuman, tienen
encuentros íntimos, entre otras situaciones.
“En las noches se observan agresiones debido al exceso
de alcohol, juntas en el edificio, fogatas dentro del recinto. Las
personas que viven dentro de este recinto se cambian constantemente de
lado y se pasean a vista y paciencia de ‘los guardias’, que no hacen
nada frente a este tipo de situaciones. Otro problema que ha ido en
aumento en el último tiempo es el tráfico de drogas, hacen sus
intercambios a la vista de todos, inclusive hacen estas transacciones
por el lado de la urgencia, específicamente donde están los guardias de
este recinto. Los incendios constantes, la violación de las dos niñas,
ahora se suma que una mujer perdió parte de su lengua. Como vecinos
queremos que pongan fin a nuestras inseguridad y demuelan de una vez por
todas este recinto”, señaló uno de los vecinos.
Agregan
que “cada vez son más las personas que llegan prácticamente a vivir a
las dependencias abandonadas, y eso genera el miedo a que incluso alguno
de ellos pueda morir, considerado que muchas veces queman desechos para
tener calor, y si no es por el fuego, podrían morir intoxicados”.
Otro
de los problemas, además de los hechos delictuales que denunció el
vecino, son los roedores, un hecho de salud complejo. Los vecinos piden a gritos erradicar el problema.