Vecinos podrían quedar aislados por cambio de contrato de barcaza

Hay
una situación preocupante en Río Verde: un cambio en el contrato de la
empresa dueña de la barcaza que traslada a las personas desde Villa
Ponsomby a Isla Riesco que, mediante trato directo con el Estado,
debería haber cambiado para dejar conectados a los que allí habitan.
Pero la empresa que se adjudicó el contrato desistió de su ejecución,
dejando una posibilidad de aislamiento.


La
situación comenzó en marzo pasado, cuando se hizo el llamado para darle
continuidad al contrato de este tramo que, hasta ahora, tiene Tabsa. En
esa situación hubo dos postulantes: la mejor oferta la presentó la
naviera y constructora Proschle. Ellos presentaron una mejor oferta en
cuanto a precio y suficiencia técnica, lo que les mereció la
adjudicación.


La
Secretaría Regional Ministerial (Seremi) de Transportes les notificó la
adjudicación, lo que dio paso a la segunda parte del proceso: la
entrega de certificados, boletas, garantías y más. “Es un proceso
acucioso y muy poblado de papeles”, explicó el seremi de la cartera,
Rodrigo Hernández. Pero empezaron las prórrogas. Una vez, dos veces y
“en total, un proceso que nos debió demorar 10 días, entre que
entregaran los papeles necesarios para firmar contrato, se transformó en
dos meses entre las prórrogas. Todo, dentro de la norma y lo posible de
hacer en la firma de contrato y la presentación de seguros de la nave,
por ejemplo”.


A principios de junio, Proschle debía presentar los últimos documentos, pero enviaron un correo renunciando al proceso.


Municipio

La
alarmas se levantaron en la Municipalidad de Río Verde. La alcaldesa
Sabina Ballesteros Vargas contó que su rol fue el de “velar que las
demás instituciones, en este caso Transportes, cumpla con otorgar la
conectividad en la comuna. Hemos hecho consultas ciudadanas en conjunto
justamente para levantar los requerimientos de la comunidad con el
objeto de ir mejorando progresivamente este tipo de subsidios… Por
ahora, lo importante es la continuidad del servicio”.


Pero
el seremi Hernández puso paños fríos, no sin antes criticar a la
adjudicada: “La insuficiencia técnica es mentira. La empresa abandonó el
proceso de contratación antes de contratarla, no sin antes pedir
prórrogas sucesivas y nos consumieron dos meses”.


Ahora,
el frío: “Eso nos dejó en un escenario crítico. Pero para la seremi de
Transporte en Magallanes este escenario no es nuevo, tampoco para el
Ministerio de Transportes. Buena parte de nuestra existencia pasa a este
ritmo, con estas incidencias, donde tanto el equipo local y el central
saben ya actuar, por experiencia”.


El
martes 22 de junio se terminó un nuevo llamado a trato directo. Llegó
una oferta, pero “excede muy ampliamente los recursos comprometidos. Ahí
ya nos quedamos sin herramientas”, advirtió Hernández.


¿Qué sigue?

Lo
que viene es un nuevo llamado a trato directo que, aseguró la
autoridad, “lo haremos dentro de las próximas 48 horas (jueves 13 y
viernes 14 de junio)”. “El fin del trato directo no es comercial, sino
transporte público marítimo. Tiene un sentido social. Entonces cuando la
empresa hace eso en el último minuto, está arriesgando la calidad de
vida de las personas”.


Hacia
el final, entregó una certeza: “Tenemos que seguir intentando. No es
que nos hagamos los lesos. Siempre hay que trabajar todos los
escenarios, pero seguimos trabajando para mantener la continuidad. Esa
es nuestra labor y no vamos a parar. Tenemos herramientas, métodos; la
ciudadanía nos ha visto en situaciones similares y hemos salido a flote.
Sí nos exponemos a una discontinuidad del contrato, pero nosotros hoy
estamos trabajando para darle continuidad al contrato hasta el 22 de
junio. No dispongo de una varita mágica ni una bola de cristal, pero sí
tengo un equipo serio y capaz de trabajar intensamente para lograr
objetivos que a veces parecen imposibles”.

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