Hasta
hace un tiempo, un sitio ubicado en el costado oriente del Pasaje El
Mirador, en la parte alta de Punta Arenas, estaba ocupado por una
persona que compraba materiales, como fierros, cocinas averiadas y otros
restos de electrodomésticos y los revendía para sobrevivir.
“La
gente llegaba a toda hora a dejar esas cosas, pero un día, hace ya
años, el comprador desapareció, dejó el sitio y nunca más se supo de él.
Pero la gente siguió viniendo y depositando en el lugar los
desperdicios de sus hogares”, contó el dueño del sitio, Heriberto
García, director de la junta de vecinos del sector y dueño del terreno
transformado en depósito de basura.
“Esperamos
que abran el pasaje, instalen los servicios básicos y lo pavimenten,
como se nos anunció. Entonces, con mi hijo José, vamos a levantar una
casa, vamos a construir otra vivienda, pero mientras tanto, esperamos
que con el apoyo del “camión cachurero”, podamos despejar el sitio, como
aporte a la campaña de limpieza del municipio”, manifestó Heriberto
García.
Por
su parte, Francisco Guineo, secretario de la junta de vecinos,
coincidió con su vecino y reiteró que nadie se acuerda del nombre del
comprador de chatarra doméstica ni cuándo se fue del barrio.
“Pero
fue la gente la que fue creando esta situación. Venían de noche a
lanzar sus desperdicios en el sitio y mire en lo que terminó. No
respetaron el cerco de alambre que alguna vez hubo ni las quejas de los
vecinos que alguna vez los sorprendieron”.
Ambos
trabajadores y dirigentes sociales reiteraron que están a la espera de
que el “camión cachurero”, que ha puesto en funciones el municipio de
Punta Arenas y la empresa Áreas Verdes, llegue al sector lo más pronto
que se pueda, porque con los desperdicios acumulados en el sitio de
García y en otro colindante, “hay basura para por lo menos un par de
viajes”.
En
la municipalidad se planifican las rutas del vehículo que retira ese
tipo de basura, los desperdicios domésticos y, hasta ahora, suman más de
dos mil metros cúbicos de basura que estaban depositados en patios y
dependencias de numerosas viviendas particulares.
El
municipio y la empresa contratista han señalado, en reiteradas
oportunidades, que el “camión cachurero” no recibe baterías averiadas,
aceites lubricantes, pilas, escombros, ni neumáticos usados, pero si
retira otros tipos de basura domiciliaria que no deben ser puestos en
bolsas o envases tradicionales, como “las bolsas negras”, como
computadores, impresoras y otros artículos electrónicos.