Numerosos reclamos son los que llegan a diario de auditores de Pingüino Radio y lectores de nuestro medio escrito por el mal estado de los pavimentos de las calles y avenidas al interior de la Zona Franca de Punta Arenas.
Las quejas apuntan a la gran cantidad de baches y hoyos que en algunos lugares ponen en riesgo las carrocerías, los sistemas de suspensión y hasta la seguridad de los pasajeros de vehículos motorizados, cuyos conductores se han visto obligados a maniobras sorpresivas al enfrentarlos.
El acceso principal, el sector sur oriente, el nororiente y la entrada por el costado del Estrecho de Magallanes, no presentan dificultades mayores que no sea la gran cantidad de vehículos que copan los estacionamientos disponibles, especialmente frente al módulo central y dos hipermercados.
Diario El Pingüino se dirigió hasta el recinto franco y pudo comprobar que los reclamos eran fundados, pero también que parte importante de esas vías interiores están en buenas condiciones y con pavimentos impecables.
Pero en aquellos lugares donde hay baches y el pavimento está en mal estado, las circunstancias son otras.
Y como una imagen vale más que mil palabras, les ofrecemos algunas de esas irregularidades.
Mantención
El gerente de la Sociedad de Rentas Inmobiliarias (SRI), administradora de la Zona Franca, Eugenio Prieto, manifestó que “efectivamente el pésimo clima del invierno y el inicio de esta primavera, con más lluvias y mayor cantidad de nieve, habían favorecido los efectos negativos sobre el estado de los pavimentos”.
Prieto agregó que, como una evidencia de la preocupación de la administradora del recinto, se encuentran analizando las propuestas de empresas constructoras para poner en marcha el plan de mantención anual de esas vías.
El ejecutivo añadió que se aplicarán técnicas que incluyen el uso de asfalto caliente o de asfalto frío según lo determine la calidad del suelo sobre el cual está la capa de pavimento y que, una vez dirimida la oferta que más convenga, se iniciarán los trabajos pertinentes.
Prieto dijo, finalmente, que esperan iniciar los trabajos del plan anual de mantención en noviembre, a fin de aprovechar al máximo las buenas condiciones climáticas que podría presentar el próximo verano y no causar problemas a quienes lleguen hasta el recinto a las tradicionales compras de fin de año.