Un hermoso y valioso trabajo artístico realizó el escultor Alfonso Cárcamo, que luego de tres meses de trabajo, puso fin a la construcción de una canoa Kawésqar. Esta escultura fue entregada oficialmente ayer por el director del Consejo Regional de la Cultura y las Artes (CRCA), Gonzalo Bascuñán, a la directora del Museo Regional de Magallanes, Paola Grendi.
Para realizar esta réplica se utilizó un árbol de lenga, traído desde el sector río El Canelo. En la confección el artista incorporó hachuela, para el vaciado; hacha, formón y la aplicación controlada de fuego para sellar y endurecer la madera, llegando a una medida de casi cuatro metros de largo y 50 centímetros de ancho. Además, en uno de los extremos de la embarcación se esculpió un rostro femenino, a modo de mascarón. Este tipo de adornos estaba ausente en las canoas originales, sin embargo, esta pieza es una representación artística, que recoge conocimientos ancestrales e incorpora elementos interpretativos propios del arte contemporáneo.
“La idea fue hacer una canoa utilizando técnicas ancestrales. Se realizó acá, in situ, en el museo. Primero trabajamos ahuecando el árbol, con pequeños cortes. Luego hicimos todo con hacha y hachuela. Antiguamente se usaba hacha de piedra. Se hizo el sacado lo más cercano posible a la técnica y se finalizó con el quemado focalizado y raspado de los residuos”, explicó el artista, quien adquirió el conocimiento y manejo de procedimientos tradicionales propios de este pueblo, gracias al contacto permanente con integrantes de la comunidad Kawésqar y relatos de su madre, Tránsito Paredes.
“Estamos complacidos y agradecidos de la labor que hace Alfonso como escultor y que nuevamente escoja este espacio patrimonial para albergar una escultura que representa el espíritu Kawésqar, el espíritu canoero de este pueblo”, dijo la directora del museo respecto de la instalación definitiva en el jardín del inmueble, situado en Magallanes 949, de la ciudad de Punta Arenas.
Por su parte, el director del CRCA afirmó que esta entrega es “un reconocimiento y valoración a la historia y al legado de los pueblos canoeros que habitaron la región. A través del artesano Alfonso Cárcamo estamos haciendo un sentido homenaje a esa tradición canoera. Y es un aporte también para embellecer y engalanar este sitio patrimonial, como lo es el Museo Regional de Magallanes”.
La iniciativa fue financiada por el Consejo de la Cultura y las Artes, a través del Programa de Fomento y Difusión de las Culturas y las Artes de los Pueblos Indígenas, línea difusión e intercambio cultural.