El
periodista, historiador y director Hans Mülchi, conversó con El
Pingüino sobre el legado de sus obras audiovisuales sobre los pueblos
originarios de Magallanes y sus visión de la región frente a la pandemia.
Su
proyecto más conocido es “Calafate, Zoológicos humanos” del año 2011
que narra el viaje de una descendiente kawéskar para recuperar los
restos de sus antepasados que fueron exhibidos en museos europeos a
finales del siglo XIX.
¿Todavía tienes contacto con la comunidad Kawéskar?
“Si, en especial con el clan liderado
por Cecilia Llan Llán. Me han contado que están muy complicados porque
ellos son nómadas y el hecho de estar encerrados en sus casas es una
condena. Porque en una situación normal podrían ir a Río Verde y estar moviéndose
o navegando. También hay que analizar que el exterminio de los
Kawéskar, Tehuelches, Selkam y Yaganes se produjo por las enfermedades
epidemiológicas
que llegaron con los hombres europeos. Y eso todavía existe en su
memoria y toda esta situación es como si la se repitiera la historia,
por lo menos para ellos”.
¿Crees que tu documental hizo que hubiese más conciencia sobre ese tema?
“Si,
yo creo que desde que se estrenó, que han pasado casi diez años, se ha
logrado generar una mayor conciencia sobre el exterminio de las culturas
australes. Y es fuerte saber que algunas personas fueran secuestradas,
esclavizadas, exhibidas y que se haya comercializado con ellas. Muchas
mujeres fueron violadas y asesinadas. Y con el documental se gestó la
vuelta de los restos al país y que así se pudiera cerrar un capítulo de
ese episodio. También para que el gobierno hiciera un mea culpa y así
este hecho se mostrara en los libros de historia”.
¿Cuáles son tus próximos proyectos?
“Estoy
trabajando en una serie de ficción en donde estamos en la búsqueda de
presupuesto para financiarla, que habla sobre el exterminio selkam y los
zoológicos humanos. Hemos realizado algunas filmaciones y esperamos pronto sacarlo adelante”.
¿Cuándo fue la última que vez que viniste a la región?
“Viajo
constantemente a Magallanes. Volví después del documental para hacer un
proyecto con el mismo clán Kawéskar de Cecilia Llan Llán sobre la
recuperación de sus tierras la isla Englefield, en el seno Otway. Eso
sirvió para que las autoridades pudieran entregarle sus terrenos a la
cultura Kawéskar. También grabé para una serie de televisión un episodio
sobre los Yaganes. Y tuve la fortuna de ir con mi hijo el verano pasado
y estuvimos con Cecilia y su clán compartiendo y conversando de lo que
se había hecho en el último tiempo”.
¿Cómo vio el desarrollo de la pandemia en Magallanes desde Santiago?
“Bueno
estábamos todos muy preocupados por el tema de los cruceros en marzo, y
luego cuando declararon la cuarentena estuvimos bien atentos a cómo se
desarrollaba. Y especialmente por los pueblos originarios, porque
entendía lo que ellos podían sentir con toda esta situación”.