Los trabajos de dramaturgia estuvieron a cargo de la actriz Andrea Pereda, mientras que la producción y dirección es responsabilidad de Nitzamé Mayorga, esta última comentó parte de su proyecto. “Esta idea surge bastante años atrás, cerca de siete u ocho años, cuando yo vuelvo a Punta Arenas y comienzo a encontrarme con estos lugares que son parte de la niñez y parte de la cotidianidad, entonces me entra este proceso de curiosidad y la conexión con estos lugares antiguos, saber cómo se conservan durante tantos años”, aseguró.
Luego de varias visitas y conversaciones, aparece este encuentro de mundos. “Buscamos las fotografías las locaciones y las historias de estos locales.
En el fondo, uno de los objetivos de las fotonovelas con historia es hacer perpetuar estos negocios, para cuando ya no los encontremos y poder contarle a nuestros hijos, nuestros nietos, qué significan estos lugares, porque son todos lugares que han tenido que llevar tantos años con adversidad en lo que significa mantenerlos aún, son familias migrantes que venían de otros lugares del país, de Croacia, de España, y es hermoso ver que luego de los padres, vinieron sus hijos, los nietos continúan con el emprendimiento familiar”, dijo.
Fueron un total de siete actores quienes dieron vida a estas historias ficticias, pero basadas en hechos históricos vividos por los dos negocios, los cuales, junto a la producción, trabajaron durante casi un año para llevar a cabo este proyecto.
Los libros, que son producto del un Fondart Regional 2016, se encuentran disponible en el Consejo Regional de la Cultura y las Artes, ubicado en calle Pedro Montt 809 y en las bibliotecas de la Dibam en Magallanes.