Los dirigidos de Jürgen Löw mostraron un deficiente e irregular juego, que fue aprovechado por los locales durante los primeros minutos, los que presionaron de sobremanera a la zaga debutante de los germanos, que llegarán al torneo con equipo B.
Precisamente un error de la última línea permitió a los locales abrir la cuenta por intermedio de Eriksen (15’), hecho que ratificó la superioridad mostrada hasta ese minuto.
Sin embargo, desaprovecharon varias ocasiones para anotar. Es por ello que la visita llegó al empate cuando el partido terminaba, gracias a una chilena de Kimmich.
Alemania será rival de Chile en la Copa Confederaciones, que se jugará a partir del próximo fin de semana en Rusia.