Barcelona Word Race: Renault Captur vuelve a la competencia

El equipo completó su parada técnica y vuelve
a la regata más extrema del mundo.  En
tanto, El Spirit of Hungary finalmente decidió realizar una parada técnica en
Nueva Zelanda, para reparar la vela que le ha traído bastantes problemas a los
competidores. El Cheminées Poujoulat, ingresa hoy a Cabo de Hornos y se espera
que el Neutrogena haga su paso el día 28.

El Spirit of Hungary marcha en séptima
posición de la Barcelona World Race, la vuelta al mundo a dos. Con su parada
técnica pierden la oportunidad de superar al Renault Captur, que ha dejado el
puerto de Wellington ayer durante la mañana.

A primera hora de la mañana Nandor Fa y
Conrad Colman, se encontraban a 550 millas náuticas de Invercargill. Esperan
hoy durante la tarde. El dúo húngaro neozelandés tienen vientos favorables
hasta puerto, suroeste de unos 25 nudos, aunque para las últimas 50 millas
probablemente les rolará a norte.

Fa y Colman, han luchado los últimos dos días
contra esta avería, que les ha bloqueado la vela mayor, y que ya les dio
problemas hace unas semanas.

Han intentado reparar la pieza y sustituirla,
para poder subir o bajar la vela normalmente, subiendo al mástil al menos
cuatro veces entre los dos, sin bajar el ritmo mientras el barco navegaba con
fuertes vientos y ola formada.

Si las previsiones de los dos navegantes se
cumplen, no estarían en puerto más de las 24 horas mínimas con que se penaliza
la parada técnica.    

De ser así, se reincorporarían a la regata no
muy lejos del Renault Captur, que acaba de dejar Wellington tras una parada de
30 horas para reparar la pala del timón de estribor, dañada probablemente como
consecuencia del impacto contra un objeto flotante no identificado.

Jörg Riechers y Sébastien Audigane pusieron
rumbo a Nueva Zelanda cuando marchaban clasificados en cuarta posición,
luchando por la segunda plaza con el GAES Centros Auditivos y el Neutrogena.

En videoconferencia, Riechers señaló que las
reparaciones han ido bien: “Todo va bien ahora, estamos listos para regatear de
nuevo. Hemos perdido 2.000 millas y dos puestos, pero no podemos hacer nada
respecto a eso”.

Peripecias en alta Mar: El Spirit of Hungary,
ha tenido momentos difíciles durante estos días. Así lo señalaron en un mail: “Los
problemas sobre la vela mayor continuaron ayer, con consecuencias bastante
dramáticas. Pasamos la noche con la parte superior de la mayor separada del
mástil por un problema del carril. Decidimos desmontar el sistema por completo
para volver a colocar la vela de una forma distinta, y nos pusimos a ello. Como
Nandor opinaba que mis acrobacias en lo alto del mástil eran divertidas,
decidió probar él la misma suerte”, manifestaron.

En publicaciones de medios internacionales,
el equipo manifestó que “después de varias tentativas, he logrado desmontar el
sistema del carril y yo le he subido y bajado a varias alturas para que pudiera
cambiar el sistema. Las condiciones eran extremadamente duras, con una marejada
residual (regalo de la última depresión que nos sorprendió) que hacía tambalear
el barco de forma muy violenta. He visto a Nandor alejarse del mástil y volver
a él con fuerza varias veces. Había desenganchado el mosquetón. Le he
contemplado mientras se golpeaba contra el mástil, sin poder hacer nada”.

Herido en la Reparación: Los skippers se
refirieron al accidente ocurrido cuando reparaban el mástil: “Cuando bajó, las
gotas de sangre cayeron sobre cubierta y me he quedado petrificado ante su
rostro. Cuando se quitó el gorro, se pudo apreciar un corte profundo, que
sangraba abundantemente. Nos las arreglamos para llegar a la bañera. y logramos
limpiar la herida dándole cuatro puntos de sutura. Por suerte tenía la
formación hecha con la organización de la Barcelona World Race fresca, y además
mi profesión de velero me han dado confianza con la aguja y el hilo”.

Señalaron que “mientras Nandor retomaba
aliento, he preparado los parches para reparar la mayor, pero en el momento de
bajarla para ponerlos me he dado cuenta de que se había vuelto a bloquear. He
subido al mástil para desbloquearla pero no he podido. He tenido que recuperar
el sistema que tanto nos había costado instalar. Volvemos al punto de
partida.Finalmente decidimos hacer una parada técnica en Nueva Zelanda, en
Invercargill. Creemos que es la mejor solución para continuar con más
tranquilidad, sin ponernos en peligro”.

Pedro Ojeda / pojeda@elpinguino.com

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