Barcelona Word Race ya llegó al océano Pacífico

El Cheminées Poujulat, quien va puntero, ya
se encuentra en ruta hacia Cabo de Hornos. En tanto, el Neutrogena, donde viaja
el chileno José Muñoz y el español Guillermo Altadill, realizan el mejor
esfuerzo para recuperar las millas perdidas tras la detención en Nueva Zelanda.

Casi en mitad del Pacífico, con más de mil
millas de ventaja sobre los segundos, Bernard Stamm y Jean Le Cam navegan con
fuerte viento del suroeste. . Una tormenta afecta a su Cheminées Poujoulat y en
las próximas horas les traerá viento de entre 30 y 35 nudos. Son condiciones
buenas para avanzar, que les llevarán a estar mañana al mediodía justo en mitad
del Pacífico, a 2.100 millas del mítico Cabo de Hornos, el siguiente gran objetivo,
que podrían alcanzar en siete días.

El Neutrogena, ha pagado su parada técnica en
Nueva Zelanda con más de 800 millas perdidas respecto al líder, mientras el
GAES Centros Auditivos le persigue a menos de 60.

Esto se ha traducido en sólo seis horas de
diferencia a su paso por el antimeridiano (meridiano 180º, donde el Este se une
con el Oeste) entre la medianoche y la mañana de hoy. Guillermo Altadill y José
Muñoz, sin embargo, están navegando con mano firme manteniendo esa distancia
desde ayer. Anna Corbella y Gerard Marín, por su parte, están siendo muy
calculadores y no parecen tampoco perder los nervios por buscar una opción
táctica que les permita cazar al Neutrogena.

Problemas en el Renaul Captur

El Renault Captur ha traído malas noticias a
la conexión telefónica de hoy. La reparación de su timón de estribor parece
tener efectos secundarios que han obligado a Jörg Riechers y Sébastien Audigane
a reducir la marcha.

El francés lo ha explicado así: “Habíamos
roto la pala del timón y pusimos una funda rígida por debajo para asegurarla.
Pero nos hemos dado cuenta esta mañana que no podemos navegar al cien por cien
con vientos importantes, cuando planeamos perdemos el control del barco. Por
encima de 19 nudos de viento, perdemos el control del barco, la caña está muy
dura, es como si perdieras la dirección del coche de bajada a 150 km/h.

Lo único que podemos hacer es tomar un rizo,
es lo que hemos hecho. Ir un poco menos rápido cuando vamos con viento a babor.
Estábamos contentos porque el timón iba bien durante la noche, habíamos llegado
a 190 millas del GAES Centros Auditivos, nos hemos dicho que teníamos
posibilidades y que la pala de recambio parecía funcionar.El objetivo es pasar
Cabo de Hornos, acabar la vuelta al mundo. En el Atlántico será más fácil
navegar con un timón dañado, quizá en ese momento podremos atacar al GAES
Centros Auditivos y al Neutrogena”.

Afectados Anímicamente

Obviamente este contratiempo ha afectado
anímicamente al dúo franco alemán, que estaba haciendo una importante remontada:
“No podemos ir a más de 18-20 nudos, El calcetín (funda rígida de la pala del
timón) no es suficientemente rígido para aguantar las cargas, de modo que
cambia de forma y la fuerza en las dos caras es diferente. Estamos un poco
cansados. Durente la madrugada iba todo bien, pero desde entonces ha sido una
auténtica pesadilla, nada bueno y estamos completamente destrozados”, ha
añadido Riechers.

We Are Waters

El We Are Water, único barco que baja de los
trece nudos, está afectado por altas presiones. Pero esto no debe entristecer a
los hermanos Bruno y Willy García, que están cerca de entrar por primera vez en
el Pacífico, al Sur de Tasmania, y pronto verán sus condiciones meteorológicas
mejorar.

Cerrando la clasificación, el One Planet, One
Ocean & Pharmaton y el Spirit of Hungary tienen condiciones de impresión
merced a una amplia tempestad con vientos de hasta 30 nudos que se prevén
estables en las próximas horas.

Estas condiciones no dejan de sorprender a
Didac Costa: “Quizás sea debido al poco tiempo que hace que navego a bordo de
los IMOCA, pero todavía me impresiona cómo navegan estos barcos cuando el mar
se empieza a formar y el viento sopla con fuerza. El barco acelera con la
llegada de las olas, los ruidos se multiplican y parece que todo esté a punto
de estallar y descontrolarse. Pero afortunadamente no pasa nada y enseguida
volvemos a comenzar con la ola siguiente. Es una sensación que engancha mucho”.

Su compañero a bordo del One Planet, One
Ocean & Pharmaton, Aleix Gelabert,se mostró satisfecho en videoconferencia
de lo que están consiguiendo: “Pasar el Cabo Leeuwin es otra gran hazaña que
hemos hecho durante la regata y nos hace mucha ilusión, especialmente porque
ahora ya apuntamos hacia Cabo de Hornos”.

Pedro Ojeda / 
pojeda@elpinguino.com

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