La batalla de estilos tendrá lugar en la Arena do Gremio en Porto
Alegre a partir de las 20:30 horas (de Chile), con el antecedente de una
victoria 3-0 de los incas en octubre pasado en Miami en un partido
amistoso en fecha FIFA.
Ambos llegaron a esta semifinal por la vía de los penales en cuartos:
Chile derrotó 5-4 a Colombia tras igualar 0-0 en los 90 minutos de un
partido que dominó y en el que le anularon dos goles a instancia del
VAR.
Perú con el mismo marcador se quitó de encima a Uruguay, que lo tuvo
literalmente contra las cuerdas pero no logró el nocaut en el tiempo
reglamentario a pesar de marcarle en tres ocasiones, todas invalidadas
por fuera de juego.
El del miércoles será el vigésimo primer partido entre ambos
combinados en los libros de la Copa América (8 victorias de La Roja,
seis de los del Rímac, seis empates) y el 81 en el historial del Clásico
del Pacífico, en el que Chile lleva 44 victorias contra 22 de los
incas.
Curiosamente, un enfrentamiento en semifinales fue el último cara a
cara que tuvieron en una Copa América. Ocurrió en 2015, cuando el
anfitrión Chile se impuso 2-1 y avanzó a la final en la que luego venció
a Argentina por penales para conseguir su primer título.
La ‘Roja Mecánica’
El colombiano Reinaldo Rueda le está sacando jugo a la ‘Roja
Mecánica’. Su selección tomó real cara de candidata ante Uruguay, a
pesar de caer 1-0 en el Maracaná. Chile en ese partido sometió a la
Celeste pero se permitió un pestañeo y perdió el encuentro.
“El futbolista chileno es como el vino, entre más añejo y con más madurez juega mejor”, aseguró el seleccionador de La Roja.
“Con la madurez que tiene este grupo en lo futbolístico, espero que
tenga la inteligencia para descifrar el juego de Perú”, agregó.
“Queremos quedar en la historia como tricampeones, es el sueño de
nosotros. Por eso ante Perú queremos hacer el mejor partido de la Copa,
es algo histórico para nosotros si es que pasamos a la final y ese es
nuestro objetivo”, dijo el ‘Rey’ Arturo Vidal.
El choque en Porto Alegre se jugará bajo alerta amarilla para Vidal y
Charles Aránguiz, otro de los emblemas de la Generación Dorada,
amonestados ante los cafeteros y que deberán cuidarse de no sumar una
segunda tarjeta sinónimo de suspensión en caso de clasificar a la final.
“No estamos preocupados por las amarillas con Charles, si tenemos que
jugarnos la vida y arriesgar una amarilla lo vamos a hacer, lo más
importante es que la selección haga el mejor partido de toda la Copa y
podamos estar en la final”, valoró Vidal.
Invitado inesperado
A Perú nadie lo esperaba en las semifinales. El 5-0 que sufrió ante
Brasil en la fase de grupos y sus discretas presentaciones ante
Venezuela (0-0) y Bolivia (3-1) no le deparaban un futuro promisorio en
el torneo.
Pero los incas apelaron al carácter para dañarle el camino a Uruguay
en los cuartos de final, defendieron con uñas y dientes su arco y
forzaron la definición por penales donde la suerte estuvo de su lado.
“Estamos super motivados, estos tramos finales de la Copa nos agarra
muy metidos en el partido. Perú es una selección fuerte anímicamente que
se ha ido haciendo con las adversidades y en lo futbolístico
necesitamos y estamos reencontrándonos”, dijo el ‘Tigre’ Ricardo Gareca
en rueda de prensa en Porto Alegre.
El argentino repetirá ante La Roja el mismo equipo que paró frente a la Celeste, con su tradicional esquema de 4-2-3-1.
“Somos un equipo ganador y sabemos que va a ser un partido
complicado, pero tenemos la capacidad para sacar un buen resultado ante
un rival que nos motiva. Vamos a defender nuestros colores a muerte”,
advirtió el volante Yoshimar Yotún.
Al igual que Vidal y Aránguiz, Cueva y el defensor central Carlos
Zambrano también se encuentran amonestados y en riesgo de perderse la
final si Perú sale airoso ante La Roja.