Universidad
de Chile tiene un momento inigualable en el Torneo de Transición. El
equipo de Ángel Guillermo Hoyos tiene la posibilidad de campeonar, luego
de alcanzar la punta del campeonato durante el fin de semana, luego de
vencer por la mínima a Santiago Wanderers en el Estadio Elías Figueroa
de Valparaíso.
Pero,
uno de los momentos que se robó la atención de la prensa, no tiene que
ver directamente con el fútbol, sino que más bien con las polémicas que
se genera justo al borde de la cancha. Es el caso de lo ocurrido con
Mauricio Pinilla, el que luego de un centro al área chocó con uno de los
camarógrafos apostados al borde del pasto y, al pararse, lanzó lejos su
cámara, quebrándola.
El
hecho, que no fue notificado, ni percibido por el árbitro del
encuentro, César Deischler, fue el foco de atención mediática, luego de
que se difunideran fotos de la cámara del reportero gráfico de La
Cuarta, con daños irreparables.
“Mis
sinceras disculpas por lo ocurrido con el reportero gráfico, no era la
intención dañar sus implementos de trabajo. (…) La ANFP tiene que
trabajar en el tema de la ubicación de los fotógrafos, ya que están a un
metro de la cancha y yo terminé con un corte en la cadera por la caída
(…) Lo principal es solucionar este tema por la integridad física
nuestra y de ellos”, aseguró en Twitter el delantero.
Pese
a las buenas palabras de “Pinigol”, lo cierto es que el delantero y
goleador de la “U” arriesga una dura pena, de aplicarse El Artículo 63,
letra B, inciso 9, que establece una que: “Causar daño a un bien
material ubicado en el recinto donde se efectúa el partido, de uno a
seis juegos”.
El
ejemplo más claro es de la misma U, cuando su técnico Sebastián
Beccacece golpeó y botó un refrigerador en el Estadio Nacional, lo que
le hizo merecer una sanción de tres partidos de inhabilitación por el
Tribunal . Claro que en ese caso, el entonces juez, Roberto Tobar, sí
informó los hechos.
En
esta ocasión, Deischler no puso ninguna información relacionada al
suceso, por lo que de generarse una sanción, ésta se aplicaría de
oficio.
¿Qué pasará?
Según
palabras de Ángle Botto, ex presidente del Tribunal de Disciplina del
fútbol chileno durante 21 años, lo primero que hay que hacer es ver la
intención tras los hechos. “La verdad es que yo no veo una sanción que
este tipificada dentro de la normativa del fútbol nuestro. Más bien veo
una acción que genera daño al patrimonio de un tercero y habrá que
establecer primero si fue una acción voluntaria y el dueño del objeto
debe sancionar a Pinilla por el daño que ocasionó”, señaló Botto a Radio
Cooperativa.
“El
tema es bastante complejo de dilucidar a mi juicio porque cuando
estamos hablando de daños en el estadio se ha entendido siempre que
estamos hablando de la infraestructura física del recinto, no de un
objeto que pertenece a un particular”, agregó.
“Yo
no he dicho que no tendría que haber sanción, sino que en mi visión no
está contemplada en la normativa de nuestro código una conducta como la
que se le imputa a Pinilla”, expuso, sentenciando que “primero habría
que establecer la culpa y, eventualmente, el dueño del objeto afectado
tiene que empezar las acciones legales en nuestra legislación general”.
Otro
que sacó la voz por el hecho, en otra radioemisora, fue Juan Cristóbal
Guarello, quien llamó la atención sobre la labor que cumplen los
fotógrafos en el quehacer deportivo. “Los reporteros gráficos son gente
de extracto humilde, que hacen grandes desembolsos para sus equipos. El
equipo fotográfico es la vida del fotógrafo, pero no tienen la opción de
defenderse. Muchos jugadores son amigos de los reporteros, porque los
inmortalizan. Marcelo Salas era muy amigo de Andrés Piña y Pepe Alvújar en Don Balón”, introdujo el periodista en ADN Deportes.
Según
Guarello, “para un jugador como Pinilla una cámara no significa nada,
pero es la vida, el trabajo y el sustento para el fotógrafo. Entiendo la
calentura, fue un error, pero lo que corresponde es que Pinilla pague y
que se junten en otro lugar (no en el CDA como invitó el ariete), ya
que el que cometió la ofensa fue Pinilla”, profundizó.
El
equipo dañado por Pinilla tiene un costo superior a los cinco millones
de pesos, por tratarse de una cámara y un lente de características
profesionales. Al margen del pago o de las explicaciones del caso, el
Tribunal tendrá opción de actuar de oficio y citar a Pinilla, en la
audiencia de mañana martes en Quilín.