En Milán se desveló ayer el recorrido del Giro de Italia 2018 que se disputará entre el 4 y el 27 de mayo con salida en Jerusalén y llegada en Roma, del que ya se presentó hace algunas su novedoso tramo inicial, tres etapas en Israel, con salida en Jerusalén y una ‘crono’ de 10 kilómetros,, antes de una jornada de neutralización para realizar el resto del recorrido en Italia. Como suele suceder, son pocos los detalles que siguen en el aire.
Habrá de nuevo una durísima última semana que recorrerá los Alpes como juez final de la carrera, que este año acabará en Roma. Así, la última semana comenzará con una crono entre Treno y Rovereto, y tendrá finales de etapa consecutivos y muy selectivos, que deberían decidir la general, en Pratonevoso (13 km al 7% de desnivel), Bardonecchia (ese día se sube también el Colle delle Finestre, temible ascenso con varios km sin asfaltar) y Cervinia, esta última a solo 24 horas del fin de fiesta en Roma.
El citado Colle delle Finestre aspira a ser el ‘gancho’ visual de este Giro.Será la cuarta vez que forme parte del trazado del Giro desde 2005, cuando se estrenó. Regresó al menú en 2011 y 2015, cuando Mikel Landa pasó en primera posición por la cima. Es realmente duro y tiene nada menos que ocho kilómetros de pista forestal sin asfalto.
Antes, en la segunda semana, el Monte Zoncolan y Monte Imperatore acogerán sendos finales en alto, el segundo de ellos con buenos recuerdos para el ciclismo español, ya que Vicente López Carril lo coronó cuando en 1971 el puerto se estrenó para el Giro, y desde 1999, cuando Ganó Pantani, no había vuelto a la carrera. Y en la primera semana el ascenso al Etna será la primera llegada en alto de la carrera, aprovechando que el ingreso a Italia, desde Israel, se realizará en Sicilia.
Froome dijo que sí
El británico Chris Froome (Sky), cuádruple ganador del Tour de Francia, confirmó su participación en la 101 edición del Giro de Italia que se ha presentado en Milán.
Tanto la formación británica con el propio corredor confirmaron el reto de afrontar el Giro y el Tour de Francia en 2018, un reto que asume el líder del Sky con la intención de ganar la tercera grande consecutiva en un año, hecho que le convertiría en el primer corredor desde Bernard Hinault en ganar las tres grandes pruebas en el período de 12 meses.
“Lograr la tercera grande en un año y el primer Giro es una gran motivación para mí y para el equipo, algo especial para mi y el equipo. El momento para mi es único tras haber ganado el Tour y la Vuelta”, señaló Froome.
Para el líder del Sky resulta “realmente emocionante poder asumir este nuevo desafío”.
“Mi carrera ciclista comenzó en Italia. Viví allí durante tres años cuando comencé mi carrera como profesional, ahora tengo la oportunidad de volver al Giro en otra circunstancia bien diferente. De alguna manera me parece una forma de completar un círculo”, aseguró el actual ganador de Tour y Vuelta.