Luego de conquistar el
Torneo de Apertura auspiciado por Aguas Magallanes y que controla la Asociación de Básquetbol de
Punta Arenas, Carlos Naranjo, director de Inacap recibió a Deportes de Diario
El Pingüino en la intimidad de su hogar y analizó lo que fue la corona obtenida
este último domingo.
Para Naranjo fue un
arranque con muchas complicaciones, porque no pudo contar desde el principio
con Renato Torres, quien todavía no completaba la sanción que venía desde la
temporada pasada y que lo mantuvo fuera del equipo durante toda la primera
rueda; Robinson Lobos, quien lesionado
jugó tres partidos antes de la final;
con Gustavo Cárdenas y Franco Fernández
trabajando fuera de la ciudad, y José Luis Díaz, que después de la primera fecha se lesionó y no volvió hasta la
segunda del Apertura.
“Nos presentábamos a jugar con seis jugadores del primer equipo,
más un juvenil y yo que parché toda la primera rueda”, señala el ex
francotirador inacapino. “A pesar de
aquello logramos terminar esa primera parte en calidad de punteros”, resaltó.
Para el conductor técnico
del equipo campeón lo más complejo estaba por venir ya que antes de los play
off solicitaron a la Asociación aplazar la
fecha de la final porque gran parte de los jugadores viajaban a Concepción a disputar las
olimpiadas Zona Sur de la casa de estudios, y era importante la preparación previa para dar un buen espectáculo. El
requerimiento no fue acogido por la Asociación de Básquetbol de Punta
Arenas.
Naranjo reconoce que en un
minuto dudó en presentarse a jugar
la final porque las fechas no calzaban ,
“hicimos todos los esfuerzos por tener a los jugadores en Punta Arenas, ese
día, con el fin de presentarnos a lo menos, sabiendo que dábamos una ventaja competitiva enorme
al rival, ya que no trabajamos durante
la semana con todo el equipo, y los que viajaron vendrían con el desgaste de
jugar hasta tres partidos por día más el viaje de ocho horas en bus desde
la ciudad de Concepción a Puerto Montt y
de ahí dos horas más en avión para
llegar casi directo al partido no obstante, tuvimos un primer partido tranquilo, donde las rotaciones fueron una constante con el fin de regular el físico de los jugadores y
ya en el segundo juego se notó más el desgaste y eso conjugado con un buen partido
en lo defensivo que planteó Español, nos vimos controlados por ellos durante
casi todo el juego”.