Jorge Guic: la historia de un piloto que se prepara para un nuevo desafío

Hablar de Jorge Guic tiene una relación importante con los años de
piloto y de vivencias en el deporte tuerca, cargadas de triunfos y
vivencias deportivas, manteniendo en el tiempo una historia iniciada por
su padre, seguida por su hermano y sellada por Jorge en una trayectoria
importante, que lo ha llevado al podium de los triunfadores en los
diferentes escenarios deportivos de nuestra Patagonia. En una visita a
nuestro programa “Ídolos del deporte”, conversó con Pingüino Multimedia
de sus inicios, triunfos, vivencias y su futuro deportivo, el que tiene
directa relación con el “Gran Premio de la Hermandad”.

-¿Cómo se impregna el deporte en la familia, seguramente a partir de las vivencias del papá?
“Sí,
del automovilismo diría yo. Mi padre no fue una persona en general muy
ligada al deporte, si en el automovilismo, como una pasión tradicional
que tiene todo magallánico que es tuerca por esencia y aficionado como
siempre. El deseo de correr autos de mi padre estuvo siempre, pero en
esos tiempos no tenía la posibilidad de hacerlo y recién pudo lograrlo
teniendo casi 50 años, por lo tanto no fue muy extensa su carrera, pero
en los años que lo hizo dejó marcado a fuego y a partir de eso nos
iniciamos en el deporte marcado por el tema de las tuercas. Obviamente
se ha transformando en el deporte. Yo por mi parte personal, me ligué al
deporte por otras razones también”.
-¿Qué recuerdos y vivencias quedan de esos primeros años acompañando al papá?
“Hijo
menor, mi padre corrió en la época ‘71 al ‘74 en el circuito de Cabo
Negro, yo tenía 13 años, muy buenos recuerdos porque el viejo hizo ola
por su calidad y lo que significó el automovilismo. Más tarde mi hermano
comienza a correr, en un periodo de más o menos dos años y medio,
marcando también una buena senda y después vengo yo, que salí más
porfiado y que he tenido y mantengo una trayectoria mas extensa y hoy
con mis 54 años me preparo nuevamente para competir en el Gran Premio de
la Hermandad, en su versión 43, con un segundo aire, muy motivado y con
ganas de seguir viviendo muchos desafíos más”.

-¿Qué significan estos años de piloto, existe una evolución, una mayor experiencia?
“Yo
digo que uno va cambiando indiscutiblemente según tu pasión, tu
atrevimiento de joven lo vas cambiando con un poco más de cordura y
planificación, pero indiscutiblemente igual digo que para correr autos
algo de locura tiene que haber, tiene que existir esas ganas de vencer
ese desafío y siempre lo digo, el día que esté en una partida y no
sienta ese cosquilleo en la guata, probablemente en menor grado que a
los 29 años cuando debuté, pero el día que no lo sienta, significa que
tengo que irme al otro lado a prender la parrilla y mirar las carreras
desde arriba del cerro. Hoy todavía sigo manteniendo ese deseo de
correr, sigo siendo protagonista donde voy a competir, que es lo más
importante, eso es otro factor importante que, gracias a Dios, estamos
muy bien funcionando competitivamente, de hecho en el PRC fuimos
campeones el año pasado, en el Gran Premio de la Hermandad. Las pocas
veces que hemos terminado hemos llegado en lugares de vanguardia, así
que contento, es un desafío bonito, es un deporte atrevido, un deporte
que hay que dedicarle mucho tiempo, porque la preparación de la máquina
lleva muchísimo tiempo y eso es verdad, tienes que hacer buenos equipos
para poder sostener ese tiempo y tener la paciencia de soportar los
malos momentos, que esto cuando viene la racha en el automovilismo es
terrible y es cuando tienes que tener la fortaleza, respirar profundo y
de ahí en adelante insistir e insistir hasta que lleguen los momentos
buenos, donde las cosas comienzan a salir más fáciles y de mejor manera
que en otros momentos de dolor y frustración”.

-Hoy día se está preparando para ir a la versión número 43 del Gran Premio de la Hermandad…
“Sí,
en eso estamos, preparando el auto donde estamos un poco atrasados con
el trabajo, es una carrera súper especial, una carrera extraña, pero
cautivadora. La primera vez que la corrí fue el año 99 y de ahí en
adelante no he faltado ninguna vez”.

-¿Qué ha significado ese desafío de correrla y vivir su evolución de año a año?
“Mira,
sacaba la cuenta, la he corrido 16 veces, de las cuales cuatro he
terminado, es decir doce veces he quedado tirado en la mitad de la
pampa, con grados bajo cero, donde te bajas del auto maldiciendo que
nunca más vengo a correr y viene la pregunta feliz: ¿Quién me mandó a
venir acá? Después, terminada la prueba, cuando ya vienes en la barcaza
llegando a Punta Arenas, ya estás pensando cómo lo vas a hacer para el
otro año, así que en esa etapa estoy hoy día, me queda un mes de trabajo
y preparación, motivadísimo, con toda la ilusión de ir a ganar, como
siempre en lo que uno trata de ir hacer, así que esperemos que nos vaya
bien”.

-¿Cuál a su juicio es su mejor carrera realizada?
“La
vida me ha dado la suerte de estar bastantes veces en el podium y yo
creo que todas las carreras son especiales y tienen un sabor especial.
Pero indiscutiblemente, la primera vez que gané, eso no se olvida jamás
en la vida, es como tu primer título en el fútbol, no se olvida jamás,
queda grabado a fuego, donde terminada la carrera, te corren las
lágrimas ahí calladito, te demoras en bajar del auto porque eres un
atado de sentimientos encontrados, te acuerdas de los que están, de los
que no están, de los que te ayudaron, sin duda es un momento especial y
difícil de olvidar. Después el resto son muchísimos recuerdos bonitos y
agradables, como cuando ganamos el Gran Premio de la Hermandad, esa
sensación vivida y se vienen a la mente esos instantes de los últimos 40
kilómetros, sabiendo que tienes ganada la carrera, pero rogándole a
todo el mundo que el auto se porte bien hasta el final y que no te vaya a
fallar. Igual son  momentos y sentimientos súper fuertes cuando
terminas esa carrera y mayor cuando lo ganas”.

-¿Como ve la realidad de nuestro automovilismo?

“Magallanes
es una zona tuerca de por vida, a veces las cosas son un poco cíclicas,
la pista a veces puede estar un poco bajo del rally y viceversa, pero
que yo recuerde, que no haya existido una carrera de auto, nunca, a
veces más o menos autos, pero la pasión y las ganas de correr siempre
están. Hoy día Natales, Punta Arenas y Porvenir están con rally, el
autódromo está lleno de pilotos, entonces estamos en un momento alto del
automovilismo y son estos momentos donde los dirigentes tienen que
tener la capacidad de sentarse a conversar, unirse y planificar, para
mantener y sumar y no para dividirse y destruir”.

-¿Qué opinión tiene de la existencia de estas dos asociaciones?

“Estoy
en absoluto desacuerdo, debería a mi juicio existir una sola, bien
estructurada con fuerza dirigencial, no estoy en contra de ninguna de
las dos, sólo digo que de este modo no es lo correcto, tienen que unirse
para hacerse más fuerte y poder lograr mejores cosas para nuestro
automovilismo ante las autoridades pertinentes en proyectos más serios y
potentes, representadas de muy buena manera. Esto de estar como el
perro y el gato no le hace bien a nadie, desgasta, divide y fractura y a
veces se necesita grandezas en las personas como para bajar un poco los
instintos y deseos personales y poder promediar lo que dice el resto
también. Uno en la vida no puede ser porfiado y creer que siempre tu
opinión es la correcta, entonces aprovechemos estos buenos tiempos de
automovilismo para seguir creciendo y fortaleciéndonos, y ojalá nunca
caer y llegar a vivir momentos malos, porque ahí los arrepentimientos
serán grandes. Sin duda, apoyo a las dos asociaciones, mientras tengamos
mejores competencias y más pilotos mucho mejor para todos”.

-¿Cuán importante es el apoyo familiar?
“Este
tema de las carreras de autos y ser dirigente deportivo te ocupa mucho
tiempo, y tengo la suerte que cada vez que muevo mi cabeza para el lado
siempre hay uno de los míos acompañándome, de forma silenciosa,
tranquila y de muy poco protagonismo”.

-¿Lo mejor que le ha dejado el deporte?

“Bueno,
fuera de la amistad y los conocidos que se gana en el deporte y que es
fundamental, uno se abre paso muy fácil en la vida en cuanto tú respetes
y te respeten, ganas esa amistad, y el convivir de buena manera en la
sociedad. Por otra parte planificar los desafios dentro de la
competencia te empieza a estructurar dentro de la sociedad de otra
manera y tienes que hacerlo para obtener los triunfos. La perseverancia y
el deseo de ganar te ayudara siempre en tu vida y si dentro de este
proyecto puedes incluir a tu familia, pasa hacer entonces una filosofía
de vida”.

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