Ayer durante la tarde, la Selección Nacional realizó el último entrenamiento antes del importante duelo ante Uruguay, el cual está programado para hoy a las 20.30 horas en el Estadio Nacional. En la práctica Juan Antonio Pizzi sorprendió a todos con un cambio en el esquema titular.
A pesar de que ayer, el técnico de “La Roja” entrenó con Felipe Gutiérrez como reemplazante de Charles Aránguiz, quien quedó suspendido del encuentro ante los charrúas por tarjetas amarillas, el argentino probó con Pedro Pablo Hernández en la titularidad.
Por lo que la formación con que saldrá Chile a enfrentar a Luis Suárez y compañaría sería la siguiente:
Claudio Bravo; Mauricio Isla, Gary Medel, Gonzalo Jara, Jean Beausejour; Marcelo Díaz, Arturo Vidal, Pedro Pablo Hernández; José Pedro Fuenzalida, Eduardo Vargas, Alexis Sánchez.
La selección entrenó a puertas cerradas en el búnker de Macul, y ahí el técnico Juan Antonio Pizzi delineó el once definitivo que espera tener ante los charrúas.
Según pudo evidenciar El Gráfico, Pizzi dispuso de todas sus figuras pensando en la Celeste, y por eso se espera el regreso de Gary Medel tras sus duelos suspendidos, además de la inclusión del contuso delantero Alexis Sánchez.
Aunque el tocopillano formó junto a los hombres estelares de la Selección en estos últimos trabajos, los problemas musculares que arrastra desde su llegada a Chile lo obligaron a entrenar sin arriesgar mucho, ni hacer el esfuerzo físico superior que pedía Pizzi para el resto de sus dirigidos, que jugaron un duelo de “fútbol reducido” contra los reservas.
Por otro lado, dos que entrenaron sin problemas fueron Claudio Bravo y Arturo Vidal. Aunque ambos salieron con dolores del encuentro ante Colombia en Barranquilla, los dos protagonizaron un trabajo intenso y destacaron del resto de sus compañeros a la hora de disputar un balón dividido.
Pensando en neutralizar el potente juego aéreo de los uruguayos, el entrenador de “La Roja” dispuso de una larga práctica de tiros libres desde diferentes lados de la cancha de entrenamiento en Pinto Durán. La idea es no repetir las innumerables desconcentraciones que sufrió Chile en la derrota 3-0 en Montevideo, y por ello fue en lo que más insistió el técnico.
El ex delantero de FC Barcelona le pidió a Marcelo Díaz que ejecutara los lanzamientos libres al área, para poder marcarle a Bravo. Ahí el más certero fue Vidal, que incluso se llevó felicitaciones de sus compañeros. Al mismo tiempo, tanto Alexis como Eduardo Vargas, y José Pedro Fuenzalida, eran los encargados de encabezar el virtual contragolpe que se podría tener en Ñuñoa.
Conversación de Pizzi
Para el entrenador nacional, Vargas es preponderante en la concreción de gol que pueda tener Chile ante la Celeste, y por ello tuvo varias pláticas privadas con el ex Universidad de Chile, cuando el ariete esperaba los contragolpes. Ahí Pizzi le entregó un espaldarazo al goleador de las últimas dos Copa América, pero que no convierte desde el 4-3 a Perú en Lima.
Ya en el final, el DT se quedó conversando con su ayudante Manuel Suárez, mientras sus dirigidos disparaban balonazos al arco de su capitán Bravo, luego de terminar la práctica con un pequeño partido que mezcló a titulares y suplentes. Tras eso, todos quedaron libres y relajados. Tanto así que incluso el “Pitbull” Medel pudo jugar con sus hijos en la cancha 2 del búnker de la Selección.