Pero bueno, la “Rojita” enfrentaba a Irak, una selección de poca historia en el mundo futbolero, que venía de igualar ante su símil de México y ante la cual, supuestamente, los adolescentes chilenos pelearían por un puesto en la siguiente fase.
Pero Irak no era aquel equipo tímido con el que los seleccionados esperaban encontrarse. Y sobre todo, debido a su gran estrella, el delantero Mohammed Dawood, quien ya le habñia anotado a los aztecas y que ante Chile repitió su hazaña en dos ocasiones (6’ y 68’).
Con un Chile intentando desesperadamente llegar al arco rival y recordando lo que pasó en los últimos minutos con la selección adulta en Brasil, los iraquíes tuvieron la posibilidad de encontrar más espacio en la retaguardia, logrando ponerle punto final a las pretensiones de los pupilos de Hernán Caputto tras un autogol de Diego Valencia a los 82’.
Tras esto, lo único realmente resaltable fue el penal atajado por Rodrigo Cancino, al mismísimo Dawood, que evitó que el marcador fuera más abultado.
Con esto, la “Rojita” tendría que golear a los mexicanos para esperar clasificar a octavos.