Dicen que soldado que arranca sirve para otra guerra, pero que el que se queda muere con honor. Y bien, esta segunda opción fue la que tomó Mario Salas durante todo el segundo semestre del 2017, donde pese a los pésimos resultados alcanzados al mando de Universidad Católica, se aferró con brazos y piernas a la banca cruzada.
Pero, todo tiene su fin. Y ayer, tal como una pareja que hace rato perdió el amor mutuo, Cruzados y Mario Salas pusieron fin a un amorío que tuvo momentos lindos para los hinchas de la Católica, pero que, últimamente, se había transformado en una relación insostenible.
Según narra El Gráfico Chile, el “Comandante” habría llegado a un acuerdo con la dirigencia para poner fin de forma anticipada al vínculo contractual entre ambas partes, pese a que en el papelito legal, la mosca de Mario Salas estaba puesta en un espacio que lo relacionaba con la UC hasta fines de 2018.
Los malos resultados del presente año, sobre todo la triste campaña en el Transición y la eliminación en la Copa Libertadores, sentenciaron la suerte de Salas en Las Condes. Por lo dicho, el DT vivirá sus últimos dos partidos al mando de los precordilleranos ante Palestino en San Carlos y ante Antofagasta en el norte.
Como novios nostálgicos, algunos hinchas deben recordar que el vínculo de Salas con la Católica no siempre tuvo de por medio un sentimiento negativo. De hecho, el técnico consiguió el título del Clausura 2015-2016, el Apertura 2016-2017 y la Supercopa 2016, posicionándose como el segundo DT con más títulos en la historia del equipo de la franja, superado sólo por la figura del mítico Ignacio Prieto.
Si el río suena…
Ya que los dichos son de uso común y no tienen derechos de autor, podríamos decir que a rey muerto, rey puesto. Es que en Las Condes ya empiezan a barajar los nombres para sustituir a Mario Salas el próximo año y la dirigencia cruzada babea con dos entrenadores que han tenido buenas campañas durante este 2017.
El primero, y posiblemente uno de los que es más del gusto cruzado por su pasado futbolero en la institución, es Miguel Ramírez. El actual DT de San Luis de Quillota ha conseguido una continuidad destacable con el elenco canario y se ha posicionado como una de las “vedettes técnicas” del próximo torneo.
Pero, Universidad Católica tendrá que batallar no tan sólo con los dineros de clubes locales, sino que contra los petrodólares provenientes de Medio Oriente. Es que, todo indica que Ramírez tendría una seria oferta desde un país de camellos y turbantes y podría recalar en alguna liga del mundo árabe.
Además, el “Cheíto” cuenta con una cláusula de salida de 100 mil dólares para acabar de manera anticipada su vínculo con el equipo quillotano.
El otro técnico que complace el paladar de la dirigencia precordillerana es Pablo “Vitamina” Sánchez. Es que el entrenador de Everton ha sostenido buenas campañas al mando de sus equipos en Chile.
El rosarino llegó a nuestro país para hacer subir a Primera División, nuevamente, al elenco de la Universidad de Concepción, teniendo, luego de eso, una destacable campaña con O’Higgins de Rancagua. Finalmente, “Vitamina” recaló en Everton de Viña del Mar, equipo que hasta hace poco era uno de los serios candidatos al título y que perdió un duro partido ante Colo Colo, en los últimos minutos.
A raíz de sus años como futbolistas en Rosario Central, el DT y José María Buljubasich mantienen una muy buena relación, lo que podría predecir una fácil llegada al club de la cota mil. Eso sí, Sánchez tiene contrato hasta mediados de 2019 en Viña del Mar.
Por último, y mucho más lejano, es el caso de Martín Palermo, actual DT de Unión Española que pelea aún por el Torneo de Transición. Además, de clasificar a la Copa Libertadores, renovaría automáticamente con la escuadra hispana.