Un
2019 bastante complejo lleva Universidad de Chile. Es marzo recién,
pero para la interna azul, la condena parece una eternidad, en un equipo
grande que ha tenido comportamientos de chico, lo que tiene exasperados
a dirigencia, cuerpo técnico, jugadores e hinchas. Aunque estos dos
últimos suelen ser los protagonistas, la testera y el entrenador son los
que traen a los refuerzos, varios de los cuales están siendo
cuestionados.
Informó
El Gráfico que uno de los más criticados es Gabriel Torres, quien se
perdió varias chances de anotar en la derrota ante Unión Española. El
panameño, incluso, retó dos veces en cancha a otro de los recién
llegados: Pablo Parra. Las pulsaciones se sabe que están a mil dentro
del campo, pero esto es fiel reflejo de la confusión que existe en la
interna azul.
Para
la fanaticada, existen tres grandes culpables. El primero (sin importar
el orden) es Carlos Heller, actual presidente de Azul Azul. El
empresario, que llegó en el 2014 con grandes ínfulas, ha visto cómo se
va cayendo el castillo de naipes que construyó. Prometió estadio propio,
refuerzos de renombre, campeonatos y una era dorada, sin embargo, las
cosas no han ido como esperaba: si bien obtuvo dos torneos nacionales y
una Supercopa, ha mezclado campañas malas y otras mejores. Pero, sin
duda, su gran deuda es en el plano internacional. El último papelón fue
la eliminación ante el modesto Melgar de Perú, en la segunda fase previa
de la Libertadores.
El
segundo en la lista negra es Sabino Aguad. El actual gerente deportivo
de la concesionaria que rige los destinos del cuadro laico no pudo traer
los refuerzos que Frank Kudelka le solicitó para esta temporada.
Incluso, el arquero, capitán e ídolo azul, Johnny Herrera, cuestionó
públicamente al dirigente por no conseguir los fichajes de Luis Jiménez,
Pablo Mouche y Edson Puch. Y también admitió su mala relación hace unas
semanas: “Ahí estamos, no hay mucho que decir. No hay muy buena
afinidad, pero le he dicho las cosas y eso me deja más tranquilo”. ¿Hubo
una pelea? “Para nada, imagínate, pobre Sabino, estaría quizá en qué
clínica. Fue una discusión como cualquier otra en el trabajo. Algo hubo,
no voy a especificar lo que pasó, pero no fue nada grave”, contó el
portero.
El
tercero es Kudelka. Si bien el actual entrenador cuenta con el respaldo
de los jugadores, que siguen apoyándolo públicamente, sus resultados en
lo poco que va del año preocupan de sobremanera. En la Libertadores,
obtuvo una derrota y un empate que eliminó a los azules del certamen. Y
en el Campeonato Nacional, lleva dos caídas en cuatro jornadas, más un
triunfo y una igualdad. Al técnico se le nota preocupado y ha ido
dejando esa cercanía con los medios de comunicación, para mostrarse más
apático e, incluso, iracundo.
Quedan
26 fechas para el fin del Campeonato. Se viene la Copa Chile. Hay mucho
paño por cortar, pero desde hace rato que la U no goza de un presente
estable, que le permita aspirar a cosas más grandes. Posiblemente, el
daño requiera una reingeniería mayor. El hincha lo sufre, por lo que la
urgencia podría empezar a apurar los procesos de cambios.