De esta manera se
desarrollará la primera etapa de la prueba, marcada por la integración, la
amistad y la nostalgia, culminando mañana con la largada desde Río Grande.
La competencia (prueba de
velocidad controlada) comenzó a partir de las 12.00 horas con la largada del
primer auto de la categoría “A”, en la tradicional zona frente a la sede del
Club de Volantes de Porvenir; en tanto se estima que estén arribando los
primeros autos cerca de las 16.30 hrs a las instalaciones del autódromo de Río
Grande.
Porvenir, con Oreste
Bonicioli como invitado especial, verá largar a un Toyota Starlet en el primer
lugar el sábado al mediodía.
El diario argentino el
Sureño, destaca que 25 años después de haber conseguido el triunfo en la
Hermandad de 1990, el representante de Porvenir, Juan Carlos Kalazich, en el
mismo auto y con el mismo navegante, vivirá sensaciones únicas apenas suba a el
Pozo del Amor. Como en aquel lejano 1990 ,el navegante será Sergio Cárcamo y la
mecánica correrá por cuenta de Ítalo Bonicioli. Pocos son los casos donde
puedan juntarse personas y auto que hayan vivido agosto a toda velocidad y
disfruten ahora de apacibles noviembres a velocidades menores, pero recorriendo
los mismos y gloriosos caminos que todo piloto patagónico quiere dominar
invierno tras invierno.
Treinta máquinas se pondrán
en marcha. Repasando los inscritos no se puede dejar dejar de mencionar que
Citröen 3CV, Fiat 128, Renault 12, Peugeot 504, Ford Taunus coupé, Renault 18,
coupé Torino y Fiat 125 coupé, por mencionar sólo a algunos de los modelos que
ayudaron a escribir la historia de la gran carrera, volverán a largar una
prueba desde Porvenir.
El Sureño señala que “esos
coches soportaban en sus mecánicas las duras condiciones de los años 80 y 90
con escasa y muy casera preparación. Muchos años después pueden servir de
ejemplo para que los entusiastas más nuevos entiendan cómo aquellos pilotos
podían cubrir el exigente recorrido en autos de tan poca potencia, algunos de
tracción trasera, todos con más entusiasmo que técnica en sus interiores.
Algunos apellidos siguen siendo los mismos. Hay casos destacados y son los
mismos pilotos que vuelven a subirse a los modelos que los vieron desandar sus
primeros pasos en el automovilismo, como puede ser el caso de Eduardo Schipani
sobre un Fiat 128 que merecidamente llevará el 1 en sus laterales, destacándolo
entre todos los participantes de la nutrida categoría “B” que promete poner en
línea de largada a una docena de autos”.
Comodoro Rivadavia, Rada
Tilly, Río Gallegos, Punta Arenas, Ushuaia, Río Grande y Porvenir serán las
ciudades representadas en esta cuarta ocasión. Estará, por ejemplo, Ricardo
Moya, cuatro veces campeón argentino de regularidad y dos veces sudamericano,
quien, además, ofrecerá una charla a todos los participantes en Porvenir, para
que los que empiezan aprendan de estas destacadas presencias. Moya, oriundo de
Tres Arroyos, en la provincia de Buenos Aires, hará de navegante en un Renault
18 que, decorado con los colores de una muy reconocida tabacalera, homenajea la
presencia de Jorge Recalde, Ernesto Soto y Alejandro Moroni en la década del 80
con el equipo oficial de la marca del rombo.