Tal
como en los cuartos de final, donde Punta Arenas eliminó a Concepción
en la última pelota de partido, el duelo de semifinales fue de infarto
para los magallánicos.
Aunque
esta vez la historia pudo ser diferente. Una mucho más amarga. De una
farra. Y es que los campeones regionales Sub 17 tenían todo para pasar
de manera sencilla a la final del Torneo Nacional Amateur de la
categoría, sin embargo, la historia, y los propios errores, determinaron
que el duelo debiese definirse desde los doce pasos, a pesar de la
enorme superioridad magallánica ante Machalí, el equipo con el que se
disputaban el paso a la final.
Un
duelo en el que se pusieron rápidamente arriba los puntarenenses, a
través de dos tantos de Felipe Santana y uno de Rodrigo López. Con un
claro 3-0 se fueron al descanso, y todo parecía indicar que lo que se
venía para el segundo tiempo era una goleada de proporciones.
Sin
embargo, el nerviosismo, cansancio y las virtudes del rival, que empezó
a apretar más arriba en la cancha, determinaron que de a poco se fueran
recortando las cifras, hasta ponerse 3-2.
Sin
embargo, pareció llegar el gol definitivo de la victoria, a través de
Matías Cousiño. Era el 4-2 y la celebración total de la delegación
magallánica.
Pero
la historia no estaba terminada. Faltando cinco minutos, el árbitro
cobró un penal para Machalí, el cual fue servido con éxito, decretando
el 4-3 en el marcador.
Y
ahí terminó apareciendo todo el nerviosismo. Los de la Sexta Región se
jugaron el todo por el todo en los minutos finales, y fue tal la presión
y el poco manejo del partido por parte de Punta Arenas, que otra falta
dentro del área decretó un nuevo penal para el equipo rival. Finalmente,
se terminó anotando el 4-4, que obligaba a definir todo en los penales.
Y
fue en la tanda definitoria en que apareció la figura de Joaquín
Mercado, el arquero del equipo, que tapó dos penales y sentenció la
victoria definitiva de Punta Arenas, que avanzaron de esta forma a la
final del Campeonato Nacional.
Un triunfo que, sin embargo,
fue recibido con mesura por el plantel, debido a que, sienten, que
debieron definir antes el partido, y no debieron pasar por el
sufrimiento de unos penales que podrían haber sido para cualquiera.
Así
lo mafestó el entrenador del la Sub 17, Mauricio Alvial, quien dijo que
“los chicos están muy cansados y golpeados. No hubo casi celebración,
fue muuy agonóico todo. Estamos preocupados porque tengo muchas bajas.
No queda más que rearmar el equipo”.
Sin
embargo, agregó que “llegar a la final de Chile es un premio al
trabajo, a la perseverancia de años. Para mi en lo personal el volver a
dejar a Magallanes en la final es algo que pocas veces se puede dar en
la vida. Estoy orgulloso y agradecido del equipo técnico detrás mio”.
Para
el duelo definitivo, el estratega tiene expulsado a Christopher Pérez,
lesionado a Maximiliano Seguel y enfermo a Sergio Alvarado. A los tres
tratará de esperar hasta último instante con tal de poder tener el mejor
equipo posible en la final nacional.
“Ojalá
que seamos campeones. Somos una región pequeña y estamos lejos, por eso
siento que estamos haciendo historia. En los últimos diez años, las
divisiones menores están demostrando un poderío que lo quisiese
cualquier región”, cerró.
La
final será este domingo a las seis de la tarde, y el rival salía de
Andacollo y Zapallar, quienes tras el cierre de esta edición disputaban
su compromiso de semifinal.