El
magallánico Ricardo Fuenzalida se dio a conocer en el mundo
futbolístico nacional con el apodo de “Rayo”, dada la velocidad con que
se desplaza en la cancha defendiendo los colores (hasta hace poco) de
Deportes Melipilla.
“En
la final de la Segunda División que perdimos el 2017 contra
Independiente de Cauquénes, el relator de CDF (Patricio Vergara) me
mencionó así”, recuerda el puntarenense, quien tendrá este 2019 el
desafío más importante de su carrera: jugará en Audax Italiano, elenco
de la Primera División del fútbol chileno.
No
fue sencillo el camino para el delantero de 26 años. Su infancia la
vivió en el sector Aves Australes. Mostró sus habilidades con las
camisetas de Scout, Magallanes, Prat y General del Canto. Siempre soñó
con ser futbolista profesional, pero creía que era difícil, considerando
lo lejano que se encuentra la Región de Magallanes del fútbol nacional.
Todo
cambió hace nueve años en un campeonato Nacional ANFA en Codegua
(Región de O’Higgins). Jugando por la selección de Punta Arenas, fue
visto por representantes de Colo Colo y Universidad Católica, quienes lo
pidieron para ser parte de sus filas. Eligió el elenco albo, pero la
estadía fue breve.
Sin
opciones de seguir en Macul, estuvo cerca de Santiago Wanderers, pero
en definitiva Deportes Puerto Montt -quien jugaba entonces en la Primera
B- le abrió las puertas, iniciando su camino en el balompié rentado,
pese a no hacer divisiones inferiores en un club profesional.
“No
tuve formación de cadetes, con lo del barrio nomás. Puede ser que haya
dado ventaja en lo táctico, pero siento que no va tanto en eso. Es como
ves el fútbol, con el tiempo no me ha costado evolucionar. Incluso
algunos no me creen cuando les digo que no tuve formación de cadetes,
subraya Fuenzalida.
En el elenco del “Velero” sufrió un descenso, pero después retornó a la Primera B.
Pero
buscó otros horizontes, sin el resultado esperado. Al final, una opción
en Deportes Linares (Segunda División) fue la última alternativa para
el despegue definitivo en la temporada 2015-2016: “La idea era
mostrarme. Era el todo o nada, si uno andada bien podría salir ofertas”,
señaló.
Pese
a la mala campaña de los maulinos, el veloz delantero fue uno de los
rescatables, por lo que Rangers y Deportes Melipilla preguntaron por él
apenas finalizó el campeonato. Se inclinó por el elenco metropolitano.
Sus
carreras a lo “Bolt” por la banda derecha y su esfuerzo, lo
convirtieron en uno de los preferidos de la hinchada del “Potro
Solitario”, elenco que fue campeón de la Segunda División 2017, siendo
parte en la reciente competencia de Primera B.
“Al
inicio de la temporada 2018 fue complicado porque no tuvo muchas
oportunidades ya que no era del gusto del técnico Jorge Miranda. Me lo
hizo saber y lo respeté. Pero todo cambió cuando asumió Héctor
Adomaitis, quien me dio la confianza y me dijo que si rendía no me
sacaba más del equipo”, resume.
Incluso
en la penúltima fecha, frente al campeón Coquimbo Unido, tuvo una
destacada actuación, siendo analizada por algunos clubes quienes se
interesaron en el jugador. Si bien, renovó por dos años en Deportes
Melipilla, su horizonte era la Primera División.
Reconoce
que lo contactó Universidad de Chile, pero las condiciones no
convencieron al club. En definitiva, firmó por Audax Italiano en esta
temporada 2019, a préstamo con opción de compra. “Es un salto importante
en mi carrera, era mi sueño jugar en la Primera División”, dijo.
Un
premio a la perseverancia, pese a la adversidad. “Creo que soy uno de
los futbolistas que me tocó dar la vuelta larga. Pero todo a su paso.
Ahora a los 26 años estoy disfrutando mucho a esta llegada a Primera
División. Hay jugadores que a los 18 años debutan en esta serie y
después no aparecen más”, cerró el jugador, quien este miércoles inicia
los entrenamientos con los audinos y espera mostrar su talento, tal como
insinuó en sus inicios en el club “Los Pequeñitos” del sector “Aves
Australes”.
@CarlosMuga