En total 250 vecinos de Puerto Williams participaron en la Primera Corrida Flúor Más Austral del Mundo, actividad deportiva al aire libre organizada por la Gobernación Antártica Chilena con mayor concurrencia de participantes locales en el último año.
El gobernador de la Provincia Antártica Chilena, Nelson Cárcamo, calificó esta actividad como “fantástica” y agregó que “creo que ha sido un resultado buenísimo: la concurrencia, la participación y, por sobre todas las cosas, el espíritu que ha reinado hoy día en la integración de todos los que han participado en esta carrera. Creo que han quedado muy satisfechos los padres, los hijos, los niños”.
Como método de precalentamiento, hubo clases de zumba y fit combat. Cada uno de los niños, adolescentes, adultos y personas de la tercera edad, adquirió un kit de regalo, consistente en una polera, morral, bolsa de género y otra bolsa con polvos de colores fluorescentes y biodegradables.
A pocos minutos del inicio de la corrida, ya estando en calle O’Higgins –frente al edificio de la Gobernación-, en un ambiente distendido los participantes se lanzaron polvos fluorescentes unos a otros. Junto a esto, funcionarios de la Gobernación lanzaron más de este material mediante una turbina y cañón a motor.
Cuando dieron inicio a la partida, los deportistas comenzaron a correr en las distintas categorías de circuitos en las que se inscribieron: 1,5 kilómetros (niños), 3, 5 y 10.
Como en corridas anteriores, los participantes pudieron pasar cerca de lugares simbólicos de la ciudad, como el Club Naval de Yates Micalvi, el Museo Antropológico Martín Gusinde o la Costanera, pero los más osados tuvieron la oportunidad de algo único: circular por la agreste colina ubicada en el codo norte de la laguna Zañartu, y llegar hasta Punta Róbalo, donde hay una inigualable vista a la homónima bahía y el canal Beagle.