Era
la oportunidad de volver a ver a Colo Colo ante un equipo grande. Es
que el “Cacique”, después de un frustrado intento, por fin llevaría a
cabo su tradicional “Noche Alba” en el Estadio Monumental. Al frente se
encontraba el elenco amigo de Alianza Lima, equipo con el que se
mantiene una férrea amistad después del accidente que enlutó al más
popular de Perú en 1987, ocasión en la que el cuadro albo prestó
jugadores a los limeños.
En
la cancha, no se vio tanto esa amistad. El partido tuvo un poco de roce
y de hecho en la primera fracción un jugador aliancista, Leyes, se fue
expulsado por pegarle un manotazo al árbitro, cuando éste intentaba
amonestar a uno de sus compañeros.
Anterior
a eso, Jorge Valdivia había conseguido el gol de la apertura del
marcador. “Pajarito” Valdés habilitó al “Mago” por arriba y luego de
unos rebotes, el nacido en Venezuela terminó rematando en las cercanías
del arco de los peruanos (11’).
Para
sorpresa de Colo Colo, vendría una jugada maradoniana que le valdría el
empate parcial a Alianza Lima. Hohberg dejó desparramados a los
defensores del “Cacique” (a uno incluso le hizo un túnel) y definió ante
la salida de Agustín Orión (26’).
El
segundo tiempo, en Colo Colo ingresarían nuevos nombres, los que le
cambiaron la cara al equipo de Pablo Guede. Fierro, Cortés, Barroso,
Carvallo, Véjar, Villanueva y Pinares fueron los encargados de darle
forma a un amistoso que friccionaba.
Villanueva sería, justamente, el que pondría el 2-1, después de una gran habilitación (48’).
Luego,
y tras el ingreso de Octavio Rivero por Óscar “Torta” Opazo, la
ofensiva colocolina agarraría más fuerzas, siendo el uruguayo el
causante del 3-1 final con el que el “Eterno” le ganó a su par de
Alianza Lima.
Ahora,
Colo Colo tendrá que ratificar el buen comienzo de año en el Estadio
Nacional, donde enfrentarán el sábado a las 18 horas a Palestino.