El
club “Vickery” del maxibásquetbol sacó la cara por la región en una
gira al norte, específicamente a Huasco, lugar del que es oriundo Rubén
Ávalos, uno de los integrantes del equipo regional. Este último, apodado
“el Changopatagón”, llegó a Punta Arenas hace 35 años y desde entonces
ha sido un magallánico más, que ama esta tierra.
Pero,
las raíces tiran y esta fue la oportunidad para que la Municipalidad de
Huasco le hiciera un homenaje a este jugador de categoría 60 años,
otorgándole un reconocimiento al mérito deportivo a nombre de toda
aquella comunidad nortina.
No
todo fue homenajes. Tal como señala otro de los jugadores del
“Vickery”, Néstor Miranda, “si bien jugamos para divertirnos, cuando
entramos a una cancha de básquetbol, siempre queremos ganar”. Y eso fue
lo que logró este puñado de magallánicos en tierras lejanas.
El
cuadro del Vickery venció, en el gimnasio de Freirina, a los locales,
el jueves de la semana pasada para, luego, dar vuelta un partido difícil
en la segunda fecha ante Huasco. Finalmente, en el partido decisivo
ante Algarrobo de Vallenar, los experimentados basquetbolistas de esta
región pudieron vencer gracias a un emocionante último cuarto de juego y
quedarse con el cuadrangular.
Tal
como señala Danilo Kusanovic, otro de los integrantes de este “Dream
Team” magallánico, el “Vickery”, “se creó en 1999 y desde esa fecha que
participa en la Asociación de Maxibásquetbol de Magallanes”, por lo
que, pese a que este logro realza su capacidad competitiva, no es la
primera vez que destacan deportivamente y, de seguro, tampoco será la
última.
“Este
torneo lo tomamos con una sensación de unir dos extremos, el sur y el
norte. Pese a que somos el “Vickery”, en cada competencia gritábamos en
nombre de Punta Arenas, porque sentíamos que representábamos a la
región”, cierra Miranda, emocionado por ser parte de esta proeza.