Consultado sobre cómo fue la experiencia de haber estado en un reality
y cuáles fueron sus principales logros, Andrés manifiesta: “Estuve participando
desde junio en el casting, fueron seis etapas, pero más que llegar a una final,
lo que me interesaba era quedar dentro de los 24. Para mí, el logro más
importante fue haber quedado entre los doce primeros, no tuve que pasar por
repechaje ni nada. Después haber ganado una competencia individual, grupal, ser
capitán, ganar una caja misteriosa, con eso me siento pagado. Si bien se trata
de un reality, hay ciertas cosas que yo no estaba dispuesto a tranzar por mi
forma de ser y mis principios, como por ejemplo hablar mal de alguien, tener
malas formas con las personas, porque para mí cocinar es un hobby y este
programa no definía nada, mi futuro está aquí en Punta Arenas, en mi trabajo,
en el municipio, al que yo quiero y respeto. Yo valoro más eso que el entrar en
el juego de un programa. Obviamente que si hubiera llegado a instancias
finales, hubiese estado tan feliz como ahora, ya que no tengo esa sensación de
que lo hice mal o pude haberlo hecho mejor. Siento que hice lo que tenía que
hacer”, indicó.
– Cuando fue eliminado del
programa, ¿qué le dijeron sus familiares y amigos?
“Estaban felices, porque igual me extrañaban. Siempre cuando hablamos
por las redes sociales, Facebook, Whatsapp o por teléfono, me decían que me
echaban de menos, vuelve pronto. Yo creo que ellos están más contentos que yo”.
-¿No le parece que los
comentarios de los chef a veces son un poco fuertes u ofensivos, qué le pasaba
a usted cuando veía a otros compañeros llorar?
“A mí no me afectaban tanto sus comentarios, porque soy distinto. No
sé, yo trabajo en la municipalidad todos los días, atiendo gente y mi función
es ayudar a la gente, no despedirla. Entonces, desde el primer minuto, cuando
empecé a ver esto a partir del segundo, tercer capítulo, me incomodaba; por
contarte algo, cuando María José se puso a llorar con una crisis de angustia y
yo estaba en la misma estación de trabajo que ella, no salió al aire, pero todo
el rato yo estuve dándole ánimo. De verdad se produce una carga de estrés que
muchas veces la gente desconoce, nosotros grabábamos desde las 9 de la mañana
hasta las 19 horas, de forma continua, para sacar al aire un capítulo. Yo
entiendo que es un programa, cuando los chefs llegan y te dicen que tu plato o
tú no sirves o qué haces acá, muchas veces mis compañeros me decían no entiendo
cómo no tienes reacciones en tu rostro, por qué no te afecta y yo les decía,
porque es un programa, si fuese mi trabajo o mi familia, me preocupo”.
Sus próximos desafíos
Andrés Bravo dice que su próximo desafío es ponerse a trabajar,
“volver a hacer lo que más me gusta, mi trabajo. Voy a seguir por la redes
sociales, porque es algo que me encantó, lo mismo que cocinar y esto es algo
que la producción del programa siempre destacó, mi conexión con la gente por
medio de las redes sociales, subiendo recetas a través de mi Fanpage o Twitter.
Independiente de cómo me haya ido en el programa, la gente me sigue, yo subía
una receta y la gente la replicaba, voy a seguir haciendo esto y además veré la
posibilidad de crear un canal por Youtube”.
-Finalmente, si le plantearan
la posibilidad de participar en otro programa de cocina, ¿lo haría?
“Mientras sea cocina, sí, obvio. Si existe la posibilidad de hacerlo
en otro formato más lúdico y participativo con la gente, sí, de todas maneras,
porque me encanta la cocina”.