Una grata sorpresa se llevaron los amantes del arte y la cultura a lo largo del país, tras el reciente anuncio realizado por la Presidenta de la República, Michelle Bachelet Jeria, quien proclamó oficialmente, la gratuidad de acceso a los 27 museos a cargo de la Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos (Dibam), entre los cuales se reconoce al Museo Regional de Magallanes de la ciudad de Punta Arenas y al Museo Antropológico Martín Gusinde de Puerto Williams.
Es así, como durante la reinauguración del Museo de Historia Natural de Valparaíso, la Mandataria indicó que con el motivo de extender la posibilidad de conocer y disfrutar del patrimonio que ofrecen estos espacios, a partir del 1 de marzo de 2015, se materializará la norma que establece la gratuidad de ingreso.
“Chile necesita que la ciudadanía se acerque con libertad y sin costo alguno al patrimonio, a nuestra historia, a la ciencia, a través de la red de museos del Estado, que son custodios de nuestra cultura y de nuestra identidad”, explicó Bachelet durante el simbólico acto en las instalaciones del emblemático recinto porteño devastado por la catástrofe natural del año 2010.
Para Claudio Gómez, director del museo aludido, que por cierto es el más visitado del país, el cobro de entrada no contribuye de manera importante al financiamiento de la institución. “Para nosotros es más caro recaudar el dinero de las entradas que la ganancia del ticket mismo. Tenemos que contar con alguien en la contabilidad de los tickets, alguien que vaya a hacer el depósito y las rendiciones de un dinero que finalmente el Ministerio de Hacienda lo otorga como saldo inicial de caja para el año siguiente”, explica Gómez. “Esta es una conquista ciudadana. Se ve la cultura como un derecho y no como una oportunidad. Los ciudadanos ya están pagando su entrada a través de sus impuestos, ya que estos son museos que financia el Estado”.
Por su parte, Alan Trampe, director temporal y provisorio de la Dibam, la medida es respaldada a cabalidad, en tanto, esta habría sido gestada desde la propia organización estatal. “Hace años que venimos evaluando esta propuesta y es totalmente viable. El cobro de entrada no es un factor relevante en el presupuesto de los museos, pero para la ciudadanía es una señal importante, porque estamos eliminando las brechas de acceso. Desde siempre la entrada a nuestras bibliotecas es gratis, así que no vemos por qué nuestros museos no podían serlo”, señala Trampe.
Cabe recordar, que esta disposición imita la práctica que ya ejercen instituciones públicas de otros países, en clara referencia a los museos de Inglaterra o el complejo de museos de la Fundación Smithsonian en Washington DC, EE.UU., sitios patrimoniales que funcionan con entrada gratuita todos los días del año. “En estos países existe una valoración mayor de la cultura, lo que va aparejado de una ayuda filantrópica importante. La gratuidad en los museos nacionales es el primer paso para cambiar los hábitos de nuestra población. Queremos que se vea al museo como un lugar de encuentro, que la gente pueda estar 20 minutos en una muestra, irse y volver si quiere. Eso es crear a un público más cautivo”, comentó Roberto Farriol, director del Museo de Bellas Artes.