La presidenta (s) de la Corte de Apelaciones de Punta Arenas, María
Isabel San Martín, valoró el esfuerzo de la delegación judicial en la difusión
del folclor regional, la que junto a “elevar el espíritu de nuestros
funcionarios, promueve la integración entre todos los participantes en esta
actividad de carácter nacional, la que espera se siga dando”.
La delegación de Magallanes estuvo integrada por Connie Fuentealba,
secretaria de la Corte de Apelaciones; Meiling Willer, administrativo primero
del Juzgado de Garantía; Carolina Soto, oficial cuarto del Juzgado de Letras y
Garantía de Porvenir; Susana Rodríguez, oficial cuarto del Juzgado de Letras y
Garantía de Puerto Natales; Miguel Ángel Barrientos, encargado de sala del TOP; Eduardo Pallacar y Nicolás Barría, oficiales
de sala del tribunal de alzada, y Dardy Vidal, de la CAPJ zonal. A quienes se
sumaron Victoria Cárcamo, acordeonista, y Manuel Aburto, bailarín, externos al
Poder Judicial, pero que con su arte, aportaron a la puesta en escena magallánica. Según
Barrientos, la propuesta consistió en mostrar la danza y la música
tradicional del extremo sur del país como, por ejemplo, las rancheritas
magallánicas, el chamamé y la cueca patagónica; que es lo que identifica
culturalmente a la región más austral del país. “Presentamos los trabajos de
danza en el marco de un montaje, que retrató una fiesta en una estancia, con
situaciones características del campo patagónico como la esquila, con sus respectivos esquiladores
y los velloneros”. Asimismo dijo que: “También se mostraron juegos típicos de
la zona como el truco, la disciplina campestre de las jineteadas y la
respectiva identificación que surge en la gente de Magallanes a través de dicho
juego y deporte”.