“Me quedaré mientras pueda, pero sé que mi tiempo tiene un límite”

En conversación con el diario El Mercurio, el conductor analizó el
escenario al que se enfrentan en 2016, y también se refirió a un posible
alejamiento del liderazgo de este evento. “Cuando la Teletón partió en 1978,
había un quiebre político y societario en el país. Hoy día no hay un quiebre,
pero es un momento complicado económicamente y previo a una elección, que es
muy política. Pero la característica de la Teletón es que es ecuménica y no
tiene color político”, señaló el animador.

En el año 2015, luego de que se destapara el caso de colusión del
papel -que involucraba a marcas que históricamente han sido auspiciadoras de la
Teletón- se hizo un llamado para superar la desconfianza. Pese al descontento
ciudadano, la situación no afectó mayormente la campaña y el animador espera
que en esta edición tampoco esto manche la imagen de la cruzada. “No me
corresponde ser el dedo acusador ni defensor de nadie. Tengo la impresión
personal de que no nos podemos dar la oportunidad de fallar en algo que hemos
construido durante tanto tiempo y que ahora tiene que traspasarse a una nueva
generación”, declaró Kreutzberger. Además, explicó la importancia que tiene
superar la meta: “Nosotros vivimos de lo que recaudamos y si no superamos la
meta, tenemos que reducir los servicios; por lo tanto, en nuestra mente no está
no conseguir esa meta. Cuando empezamos la Teletón se atendía solo al 5% de los
niños, hoy se atiende al 86%”.

De su futuro, dijo: “Yo me voy a quedar en la Teletón mientras pueda y
me necesite, pero no soy ningún tonto para saber que mi edad y mi tiempo tienen
un límite. Y me quiero anticipar a ese límite porque estoy orgulloso de lo que
hemos logrado”.

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