Andrés Bravo
Sepúlveda pasó abruptamente de ser una persona relativamente desconocida a un
personaje público, gracias a que desde el domingo se convirtió en uno de los
competidores de la segunda temporada de MasterChef Chile, que emite Canal 13.
En junio postuló
al concurso de cocina, luego de ver la promoción por televisión. A través de la
página web del Canal 13 completó la
ficha de 45 preguntas.
A los 20 días lo
llamaron para decirle que estaba seleccionado en la primera etapa.
Luego la
producción lo entrevistó telefónicamente, posteriormente vino un segundo
contacto y luego, vía sky, tuvo que cocinar.
Posterior a otra
entrevista fue notificado de que estaba seleccionado para el casting masivo de
regiones (el 28 de agosto), a donde llegaron más de 300 personas y de ese grupo
quedó seleccionado para la fase del domingo cuando, cocinando unas
costillas de cordero acompañadas de puré rústico y salsa de calafate, se ganó
el delantal de MasterChef y ya está concursando.
“Llegar a este
certamen es muy importante. Soy arquitecto y la cocina ha sido siempre un
hobbies, lo cual partió por mi abuela, y en estos momentos me siento
representando a todos los magallánicos”, dijo Andrés Bravo a Pingüino Radio.
Después de
clasificar el domingo el celular no paró de sonar. Las felicitaciones se
extendieron a los mensajes en twitter, face y whatsapp, transformándose en uno
de los participantes más comentados en las redes sociales.
Trabaja como
arquitecto revisor de la Dirección de Obras Municipales, y le agradece a sus
compañeros de la Municipalidad de Punta Arenas que el año pasado le
descubrieron su faceta de chef, luego de participar en una muestra gastronómica
interna.
Andrés espera
seguir siendo saludado a través de la cuenta oficial del programa @mcandrés_13
(Texto : Edmundo Rosinelli)