Dieciocho internos de la Penitenciaria de Punta Arenas, 15 hombres y tres mujeres, fueron los voluntarios que participaron ayer en el taller dictado por el escritor nacional Jorge Baradit, en el que les enseñaron técnicas para escribir un microcuento y ser los primeros participantes del concurso literario “Magallanes en 100 palabras”.
Esta iniciativa, que organiza la Fundación Plagio con el financiamiento de ENAP Magallanes, ha tenido una gran acogida y ayer fue el turno de los reclusos para contar sus vivencias e historias de vida en solamente 100 palabras.
El escritor Jorge Baradit comentó que “los internos están en una situación especial dentro de una situación especial, es una isla dentro de una isla y es bien impresionante que además, ellos hayan sido voluntarios para participar en este taller y hablar de lo que les pasa, lo que sienten. Yo me siento bien honrado, bien impactado y con una carga de responsabilidad por intentar hacer algo bien en un lugar donde están tratando de hacerlo bien también ellos”.
El taller comenzó con la explicación de Baradit sobre en qué consiste un microcuento. Luego de eso se realizó un trabajo práctico, en el cual los internos tuvieron la posibilidad de mostrar algunas de las historias que tienen bien guardadas.
En esta instancia, los reclusos escribieron microcuentos, varios de los cuales fueron enviados al concurso “Magallanes en 100 palabras”.
Algunos de los títulos de cuentos que se crearon en este taller fueron: “Mala experiencia en mi región”, “La chamaquita encarcelada”, “Era la vida”, “Mentiras verdaderas”.
Varios de los reclusos leyeron en voz alta sus cuentos y los presentes quedaron maravillados con el nivel de imaginación de los reos. Baradit, destacó que “la literatura, narrativa, las historias, son una forma de libertad y una forma de buscar también su propia libertad, sus propios caminos. Entonces, esto es una pequeña ayuda en encontrar caminos que les puedan ayudar a ser más libres”.
Hubo una instancia final, donde se les entregó un diploma por su desempeño en el taller. Además, algunos internos conversaron con los medios, quienes explicaron que estas actividades les sirven para salir del encierro.
Internos del penal
Jaqueline García Chaura, quien lleva un año y tres meses en el penal, afirmó que este taller le ayuda “sicológicamente”. Además, explicó que en la penitenciaría tienen “clases de literatura con un profesor y también venimos a leer libros acá, a la biblioteca, con mis compañeros” y con eso se les “pasa más rápido las horas”. Respecto del taller, dijo que “me ha parecido muy bonito, porque nos distrae del encierro y la pasamos bien con los chiquillos”.
Otro interno, Sandro Curiqueo, quien es argentino y lleva 10 años preso en la región fue enfático en decir que “yo creo que es una buena oportunidad para la gente que le gusta leer dentro de la cárcel y la segunda posibilidad muy buena que nos han dado es poder escribir “Magallanes en 100 palabras”. Creo que para mí en especial es muy bueno (…) yo estoy en un módulo de conducta, donde estamos trabajando todo el día y poder disfrutar de un libro es bueno, en el momento en que uno está en la celda. Relajarse y leer un buen libro es muy bueno para nosotros”.
Además, Curiqueo sentenció que “esto sirve para estar relajado mentalmente, para alejarnos de otras presiones, para salir de la cárcel. En el momento que uno escribe, deja de estar en la cárcel, en el momento que uno lee un libro, puede viajar imaginariamente. Eso para mí como terapia es muy bueno”.
Asimismo, un recluso que va a cumplir cinco años en la penitenciaria, Juan Aravena, señaló que “para la mayoría de los internos acá es importante, porque nosotros estamos un poco alejados de lo que pasa afuera, acá hay muchas personas que sabemos escribir. Yo he ganado concursos literarios, he ganado como cuatro concursos a nivel regional, pero me han prometido cosas y no han cumplido, que vamos a escribir un libro. Pero gracias a esto se nos están dando más oportunidades para seguir en lo que uno hace, la literatura. Es muy importante para nosotros en el encierro, mi esperanza es escribir un libro más adelante”.
Asimismo, comentó lo mucho que significa salir del encierro para participar en estas actividades. “Nosotros permanecemos la mayoría del tiempo encerrados, entonces salir para acá es otro aire que uno toma. Lo que nos sirve mucho, salir del módulo”.
Fundación Plagio
La directora de la Fundación Plagio, Carmen García, comentó lo que es esta actividad y afirmó que “para nosotros es fundamental recoger los relatos y las vivencias de todos los habitantes de la región y en ese sentido es que vinimos especialmente a la cárcel, para poder entregarle a los reclusos las principales herramientas de escritura del cuento breve y hacer que a través de la escritura creativa se sientan integrados socialmente”.