Serie regional de televisión reinicia sus grabaciones

Para junio está fijado el reinicio de las grabaciones de la serie
regional de televisión “Redenciones”, cuyo primer capítulo se estrenó a finales
del año pasado en el Teatro Municipal José Bohr, en Punta Arenas.

La noticia fue dada a conocer por el joven realizador Sebastián Vera
Miranda, director asociado con la productora BetaTV Pro, quien además adelantó
detalles del trabajo que se viene desarrollando desde principios del año
pasado.

“Comenzamos con la preproducción a partir de marzo de 2015, aunque en
rigor se trató de iniciar la concreción de un proyecto de varios años. Fueron
varios meses de grabación, una postproducción de dos meses y un estreno en
noviembre. De ahí el equipo se ha tomado un breve receso y ya en marzo se
comenzó a trabajar en los guiones y en la preproducción de lo que serán los dos
nuevos capítulos que esperamos realizar este año y estrenar ojalá a más tardar
en diciembre”, comentó.

– ¿Qué les dejó el primer
capítulo?

“Satisfacción en todos los aspectos. Una sabe que el trabajo
audiovisual es tan entretenido como arduo, pero en la práctica requiere de
mucho trabajo, esfuerzo y estar preparado para todo tipo de contratiempos, más
cuando se trata de producciones independientes, donde el presupuesto es mínimo
y muchas veces hay que ponerse la mano en el bolsillo y esperas que tus amigos
hagan lo mismo. Por eso, el sentarse a ver el trabajo terminado, al nivel que
logramos, es para sonreir”.

Agrega, que en la parte técnica el saldo fue más que positivo “porque
tuvimos en equipo, que reconocemos tuvo la falencia de la inexperiencia, pero
que se suplió con ganas, ímpetu y con una dirección que tenía claro hacia dónde
apuntar”.

– Y respecto a la historia,
¿qué nos puede contar?

“Una de nuestras preocupaciones fue obtener la opinión de mucha gente,
ya sea de quienes asistieron al estreno o de quienes tuvieron acceso al DVD.
Sacamos conclusiones interesantes, más allá de la opinión de los amigos y
familiares que encontraron el trabajo bonito, destacaron las actuaciones o se
sorprendieron por la fotografía. Lo primero era que el espectador entendiera
que se trata de una serie para televisión, un formato distinto al cine en
cuanto a fotografía, a tiempos y que en su primer capítulo se iba a encontrar
con una especie de introducción a los personajes protagónicos, dejando en un
segundo plano la historia policial que ya cobra fuerza a partir del segundo
capítulo. Por eso, además, el episodio estreno llega a una hora, el resto no
sobrepasará los 40 minutos”.

El realizador, cuenta que el primer episodio estaba marcado por los
conflictos de los personajes, por sobre un caso que tenía que ver con
narcotráfico. “Ya a partir de la segunda entrega aquello se invertirá, lo
policial comienza a estar por sobre los conflictos personales o si se quiere en
paralelo”, añade.

– ¿Se trata de capítulos
unitarios?

“Sí, pero diría que aquello tiene que ver más con los casos
policiales. Por ejemplo, en este segundo episodio vamos a tocar un tema muy
sensible, que tiene que ver con el abuso sexual contra menores y en el tercero
con la violencia de género. Lo que sigue una secuencia lógica es el desarrollo
de los personajes”.

– Y los casos policiales
¿realidad o ficción?

“La idea es que el espectador saque sus propias conclusiones (sonríe).
No, los guiones están basados en hechos reales ocurridos en Magallanes, por
supuesto hemos cambiado los nombres, los escenarios, insertado elementos
desconocidos en las investigaciones y agregado algo de ficción”.

– Se puede adelantar algún
detalle sobre los capítulos?

“Con el permiso del guionista… Puedo decir que el segundo capítulo
tiene que ver con un caso conocido de los ‘90 en Punta Arenas. Un niño es
encontrado sin vida, aparentemente víctima de terceros. La policía buscará a
los responsables, sin imaginar que tras esto hay todo un círculo de poder. Del
tercero, sólo decir que tiene que ver con la violencia contra la mujer, la
venganza y las marcas que pueden dejar estos tipo de actos repudiables”.

La selección

– ¿Cómo hicieron para elegir a
los actores?

“Milagros, jajaja. No fue fácil, pese a que la base estaba porque son
todos amigos, parte del equipo que partió con el proyecto. Luego hubo contactos
y una audición, porque la idea era sumar y brindar espacios a todos quienes
desearan aportar. Y si bien, ninguno es actor profesional, porque los recursos
no estaban, todos de alguna u otra forma tienen experiencia en diversas
manifestaciones artísticas. Hay animadores, cantantes, gente que ha hecho
pequeños papeles en teatro u obras audiovisuales, y algunos que sólo tenían las
ganas y demostraron que se las podían”.

– ¿Se sumarán nuevos
personajes?

“Claro, pero los requerimientos de guión apuntan a no desvirtuar la
historia porque aquello también tiende a causar confusión. Pero claro que hay
que sumar personas más que personajes, considerando que en cada episodio no son
menos de 50 personas las que aparecen en escena”.

– ¿Y cómo logran financiarse?

“No tenemos mecenas ni hemos salido a golpear puertas, porque eso
también significa un desgaste extra que termina convirtiéndose en una
dificultad. Afortunadamente, para la partida, más precisamente para el primer
capítulo, se lograron recursos del FNDR 2% de Cultura, con lo cual se pudieron
enfrentar algunos gastos. Pero, lo más importante, nos permitieron la partida y
motivar a un equipo que hoy quiere seguir aunque los recursos no estén. Eso se
agradece”.

– ¿Pero cada capítulo debe
significar varios millones?

“Por eso lo que se hace tiene su mérito. Hay gente que va por ahí
criticando, sin entender que cualquier trabajo, en este caso audiovisual, tiene
su costo no sólo de dinero, también de tiempo y trabajo. Un capítulo de serie
nacional debe estar sobre los 100 millones de pesos, lo que es nada si se
compara con los 2 millones de dólares o más de una producción estadounidense o
británica. Aquí está la remuneración al equipo actoral y técnico, el desgaste
en equipos, el catering y una serie de gastos asociados”.

– ¿Y qué proyección real tiene
la serie?

“La única ambición de este proyecto es desarrollarlo de la mejor
manera y compartirlo con el público, para que se entretenga y lo disfrute. Aquí
nadie quiere ganar dinero, ni hacer una carrera de actor, llegar a Hollywood o
que nos premien. Lo que se quiere es entregar un buen producto, hecho con mucho
trabajo y que ese esfuerzo se refleje en la pantalla. Y si ello sirve para
motivar a otras personas a hacer cosas, ese es el mejor de los premios”.

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