A pesar de la lluvia la gente se acercó hasta el bandejon central de avenida Bulnes para acompañar lo que es el tradicional encendido, donde además se regalaron globos, y se repartió chocolate caliente para capear un poco el frio.
Este año el árbol cuenta con el resguardo de un cuidador, el que se encontrara de manera permanente en el lugar para prevenir hechos como el del año pasado donde sujetos prendieron fuego a este resultando totalmente destruido.