“La política de las drogas no puede viajar a la velocidad del telégrafo mientras que la realidad del problema va a la velocidad de la banda ancha de Internet”, declaró el ministro.
Colombia afirmó que tiene un compromiso con la salud pública y los Derechos Humanos, con la reducción del delito asociado a las drogas y con el fortalecimiento del Estado de derecho.