Pero se desvió del camino, bajo el pretexto de tener que pasar a buscar a un amigo, y la llevó a un sector eriazo, camino a Dumestre, donde consumó el primer delito. En los quince días siguientes repitió su actividad, dos a tres veces por semana, utilizando la misma maniobra, bajo amenazas de lesionar a su madre o al pololo.