Ojeda se presentó en forma voluntaria al Centro de Justicia y la fiscal pidió que lo dejaran en prisión hasta el juicio.
El acusado entregó su versión para justificar su inasistencia, mostrando una profunda pena que lo llevó a llorar.
El tribunal le creyó y le permitió esperar el juicio en libertad, el que se agendó para el 25 de noviembre.