Es
muy difícil entender los desaguisados que se están viendo a diario en
el más amplio espectro político nacional, pareciera una competencia de
nunca acabar y desde los más diversos
sectores políticos de la sociedad, hemos gastado un tiempo esencial en
ponerle una serie de inconvenientes a un encuentro de unidad entre los
chilenos y pareciera que seguirá esa misma tónica en lo que sigue,
preocupa que el famoso acuerdo nacional, donde nadie quiere ceder en sus
posturas, termine perjudicando nuevamente al país y a la ciudadanía,
pareciera que todos quieren sentir que lograron establecer sus propias
conveniencias, solo para aparecer como “los que la llevan” y no
consideran que los acuerdos para ser beneficiosos y obtener buenos
resultados solo son posibles cuando todos acceden a ceder una parte de
lo que se propone y se impone el bien común. El miércoles 10 del
presente, hemos sido testigos de una grosera intervención política
interesada en la entrega de ayuda a los Chilenos, en un acto de valor la
titular del Ministerio General de Gobierno se inmola asumiendo la
responsabilidad de un instructivo de su cartera que vulnera
absolutamente la buena fe que debemos tener los Chilenos en sus
autoridades, se entiende que las autoridades políticas tengan la
tentación de orientar su trabajo en miras de obtener ventajas políticas,
pero aquello no debiera exceder la tentación, porque en los momentos en
que el Presidente de la República pide a que todos nos desprendamos de
la utilización política en la catástrofe, aparece una contradicción
burda, brutal y condenable, es triste y muy lamentable que se use la
entrega de ayuda financiada por cada uno de los chilenos con el claro
objetivo de usar la necesidad de los ciudadanos. Que diferencia brutal
existe en el espíritu y generosidad de organizaciones sociales, empresas
y medios de comunicación que han hecho entrega silenciosa de tanta
ayuda adicional sin aspavientos ni propaganda. El “Instructivo” del
Ministerio de Gobierno aludido no tiene justificación y no se soluciona
con declararse culpable, esta mala y condenable práctica no es solo en
la capital, la hemos visto aquí mismo, donde documentos gráficos nos
muestran cajas con sendas etiquetas con los supuestos benefactores, lo
hemos dicho y lo repetimos, las cajas de alimentación entregadas en
Magallanes han sido financiadas por recursos de todos los magallánicos,
ha sido el mismo el mismo Consejo Regional quien encargó a los
municipios la entrega de aquellas ayudas, buscando especialmente en un
acto de confianza sean estas instituciones las que las hagan llegar a
los ciudadanos que las necesitan, pero no para que las forren en
adhesivos que no corresponden, este acto reñido con la ética también ha
tenido la misma utilización en comunicados públicos donde se
invisibiliza a un cuerpo colegiado que ha actuado con absoluta
transparencia y honestidad respecto de las ayudas financiadas por el
Gobierno regional y aprobadas por el CORE, solo para terminar con este
bochorno, no deben olvidar que la gente recibirá las ayudas y aportes,
pero se acordarán cuando alguien groseramente quiera cobrárselas durante
las futuras elecciones, porque aunque sean humildes sabrán hacer
prevalecer su dignidad y no es tolerable que quieran abusar de ellos en
momentos que lo que corresponde es acompañarlos y ayudarlos en el triste
momento que están pasando.