Las listas de útiles escolares han cambiado y mucho. Para los padres
y apoderados la tarea de comprar los productos es cada vez más difícil:
hay una inmensa variedad de productos y los colegios innovan año a
año en sus solicitudes.
Pendrive, papel entretenido y hasta canilleras de hockey, son algunos
de los artículos que hoy piden los establecimientos, la mayoría,
particulares pagados. Pero, aunque los requerimientos se han
diversificado, otros útiles más antiguos han regresado, como los ovillos
de lana, los palillos y la esterilla de bordar.
Si bien el Ministerio de Educación advierte que ningún estudiante
puede ver limitado su derecho a la educación por no tener alguno de los
implementos escolares, ni mucho menos ser enviado de vuelta a su hogar
por esta razón, esta medida aplica únicamente en recintos con
financiamiento estatal.
Los nuevos
¿Qué es el papel entretenido? Es un pliego de papel reversible que
contiene figuras que “ayudan a fomentar la creatividad de los niños”,
dice una empresa que distribuye el artículo. Para la profesora,
curriculista y ex jefa de UTP Pamela Cabrera, este artículo transgrede
completamente sus objetivos. “Coarta la creatividad absolutamente, hay
otras formas de incentivar y contribuir al desarrollo del niño. Lo que
hace es facilitar el trabajo de la profesora dentro de la sala de
clases, pero en ningún caso el aprendizaje de los menores”, afirma.
El pendrive es otro artículo cada vez más requerido. En los
establecimientos privados justifican su uso en laboratorios, ya que es
fundamental para que los alumnos lleven consigo el material de estudio y
lo traigan a la próxima clase.
Los antiguos
Para algunos ver a la abuelita tejer y bordar podría ser una historia
del pasado. Pero no, hoy son cada vez más los colegios que incluyen
estas prácticas dentro de la malla curricular y piden entre los útiles
escolares ovillos de lana de 3 hebras, palillos y esterillas, aguja lana
punta roma, caja de alfileres, entre otros.
Los de siempre
En artes plásticas y visuales o tecnología nunca falta la solicitud
de los palos de helado, el pegamento, papel lustre (aunque ahora piden
pliegos), los tubos de papel higiénico, la plasticina, las temperas y
los pinceles.
Sin embargo, en este último artículo, los colegios han ido cada día
siendo más específicos, pidiendo por ejemplo, pincel pelo camello n° 3, 6
y 12, además pinceles de cerdo, en los mismos números. Asimismo,
dependiendo del recinto, el abanico de instrumentos musicales puede ir
desde una flauta dulce, a una guitarra o teclado.
En este ítem, el presidente de la Corporación Nacional de
Consumidores y Usuarios (Conadecus), Hernán Calderón dice que “se han
incorporado unas listas infinitas, esa es la tónica de los últimos años;
muchos útiles que realmente ni siquiera se ocupan, entonces implica un
gasto gigantesco e innecesario para los padres”.
Según Calderón, “se podrían comprar materiales una vez y guardarlos,
ya que se ocupa para cada clase muy poco, entonces se termina perdiendo,
por ejemplo, la plasticina. El colegio debería invertir en estas
cosas”.
Los que no deberían… pero se puede
¿Qué le parece tener que comprar un candado para su hijo? Pues bien,
es cierto. Pamela Cabrera dice que en los establecimientos hay
lockers donde se guardan los útiles de los propios estudiantes.
También cuentos para las bibliotecas, resma de hojas, de oficio y de
carta, forman parte de la larga lista. Sin embargo, no es poco usual ver
que incorporan elementos como cajas de pañuelos desechables, papel
higiénico, paquete de servilletas, esponjas, bolsas plásticas, jabón
líquido con dispensador, lysoform, etcétera.
Al respecto, Cabrera dice que “se supone que los colegios deben tener
estos artículos y no los padres, que pagan una alta mensualidad. Creo
que es un exceso esto, así como la cantidad que se solicita”.
Según el representante de Conadecus, el gasto de una lista
puede variar entre $200 y $300 mil, pero si los colegios priorizarán los
artículos se podría traducir en un ahorro importante para las familias.
(Fuente:www.lasegunda.cl)