Hace ya varios años, en el sector de Cabeza del Mar, en la ruta a Puerto Natales, 40 kilómetros al norte de Punta Arenas, aproximadamente, un conocido y apreciado vecino perdió la vida al ser impactado por un vehículo, cuyo conductor no se percató de la presencia de la víctima.
Este vecino estaba, en medio de la oscuridad de la noche, tratando de cambiar un neumático averiado del móvil que él mismo conducía cuando sufrió el mortal impacto.
Un ejemplo regional de lo que le ha ocurrido en diversos lugares de Chile y Magallanes, a otras seis mil personas en la última década porque quienes conducían el vehículo que les quitó la vida no se percataron de su presencia, no las vieron, las víctimas no usaban chalecos reflectantes y los triángulos de advertencia no sirvieron de mucho ante la velocidad de los móviles y el denso manto de oscuridad en carreteras, avenidas y rutas del país.
Los informes y estadísticas de la Conaset, entidad que vela por la seguridad en el tránsito en Chile, ocupada tanto de conductores como de vehículos, alertaron a las autoridades: eran demasiadas muertes y demasiados los heridos, con secuelas que dejaban paso al miedo después de la sorpresa inicial: parapléjicos, hemipléjicos y/o amputados.
Y fue así como se ha generado el consenso para modificar la Ley de Tránsito, la muy conocida 18.290, la cual, mediante el Decreto Ley 164/2014, fechado el 6 de septiembre de 2014, se estableció que en el kit de seguridad de todos los vehículos deberían ir, también, un chaleco reflectante, elemento de seguridad que complementa el cinturón de seguridad; el extintor; los triángulos reflectantes y, obviamente, el buen estado del vehículo.
Y es así como a partir del primer día de enero del próximo año (en sólo 12 días), será obligatorio llevarlo y usarlo cuando el conductor abandone el vehículo en medio de la oscuridad de la noche o en un lugar de visibilidad escasa.
Se tratará de un chaleco de color amarillo, con, al menos, cintas al torso, de cinco centímetros de ancho; que formen una especie de triángulo en la espalda y que sea visible a, por lo menos unos 150 metros de distancia por su condición de estar dotado de elementos reflectantes.
Al igual que lo que ocurre en Italia, España y Francia, debe ser llevado en la guantera o en la cabina del vehículo y el ideal es que los conductores se lo coloquen antes de bajarse del vehículo en el cual se desplazan.
Diario El Pingüino realizó consultas en distintas ferreterías y tiendas del rubro automotriz y se informó que los pedidos para disponer de stocks suficientes deberían empezar a llegar en el curso de esta semana, puesto que la demanda inicial se estima sólo en Punta Arenas en 25 mil chalecos reflectantes, a los que debieran sumarse los de Puerto Natales y Porvenir, entre los de mayor demanda en atención al parque vehicular y número de conductores.
El precio variará según la calidad mínima del material para cumplir las exigencias y parte en 2.500 pesos, pero podrá llegar a bordear los 10 mil pesos, por lo que se recomienda la debida cotización y, en una de esas, por el precio de un chaleco caro podrían adquirirse dos.
Multas
Quienes no lleven el chaleco reflectante se exponen a multas que fluctúan entre 0,2 y 0,5 Unidades Tributarias Mensuales (UTM), es decir, casi diez mil pesos y poco más de 20 mil pesos.
Por ahora, Carabineros ha desarrollado una amplia campaña educativa en la zona y en todo el país, a fin de que nadie plantee después las excusas más conocidas: “yo no sabía que había que tener chaleco reflectante”, o bien “desde cuándo rige esta nueva ley” o pidan una nueva oportunidad.
Víctor Velásquez, jefe subrogante de la Dirección del Tránsito de la Municipalidad de Punta Arenas, manifestó que toda medida que tienda a aumentar la seguridad de los conductores de vehículos motorizados es una forma de proteger sus vidas y evitar dolor a las familias de todos quienes pudieran tener responsabilidad en el accidente o que tuvieran la mala suerte de estar en el sitio donde se produjo.
Velásquez añadió que los cinturones de seguridad, los airbags, los extintores, los triángulos reflectantes y ahora los chalecos reflectantes, son elementos muy importantes en la protección de la vida, en carreteras, caminos, avenidas y calles donde hay oscuridad o poca visibilidad.
Y, muchas veces se ha visto que el buen uso de esos elementos y, obviamente, el respeto de las normas del tránsito por parte de los conductores de vehículos motorizados, han sido fundamentales para salvarles la vida o evitarle dolorosas y grave secuelas post accidentes de tránsito.