La rabia de la mujer es en contra de la persona que le facilitó el jeep a su hijo, sabiendo que no tenía licencia y que recién había aprendido a conducir hacía un mes. “Me hacía falta hacer esto y ahora estoy más tranquila y contenta con mi niño acá (en la casa). No era lo que quería pero al menos va a pasar su última Navidad con nosotros”, dijo.