Así, las prácticas más habituales al interior de los establecimientos educacionales, con respecto al tema de las adicciones, se tratan principalmente en charlas y talleres, que se enfocan, según Ruiz, en fortalecer la autoestima y la personalidad de los infantes, entregándoles herramientas para que puedan enfrentar el mundo con seguridad y argumentos para decir que no al momento de que alguien les ofrezca en primer cigarro. “El principal factor de los altos índices de consumo en adolescentes y escolares, es que los niños copian a los adultos y los modelos que ven en la sociedad. Intentan aparentar por medio de la imitación. Copian a los mayores y comienzan a fumar de ‘monos’”, señaló.
La profesional agregó que actualmente se trabaja en la realización de estas jornadas de orientación, con ayuda del Consejo Nacional para el Control de Estupefacientes (Conace) y el Servicio de Salud Magallanes (SSM), quienes son las instituciones a cargo de gestionar este tipo de actividades tutelares.