Después de analizar todas las pruebas que se presentaron en el juicio, los magistrados adquirieron la convicción de que en la madrugada del 2 de mayo del año 2009, “y en circunstancias que Marcelo Colivoro Argel se apersonó en las afueras de la discoteca “Boriquas”, ubicada en calle José Nogueira de esta ciudad, en compañía de conocidos, sorpresivamente desde el interior de un vehículo descendieron varios sujetos, entre ellos Ton Cristofer Ramos Meza, quien sin mediar provocación procedió a agredir a la víctima golpeándolo con una patada en el rostro y otros golpes de puño. Como consecuencia de la agresión, la víctima resultó con poli contusiones, avulsión pieza dental número ocho fractura pieza dental número nueve”.