El 1 de abril de 2018 entró en vigencia la Ley Nº 21.015 de Inclusión Laboral, que establece una reserva del 1% para la contratación de personas con discapacidad, en las empresas privadas y organismos públicos que cuenten con más de 100 trabajadores.
Según datos aportados por la Dirección del Trabajo al 31 de septiembre de este año, 19.565 personas se encuentran contratadas bajo esta ley, reportándose 3.924 empresas que han contratado a personas con discapacidad.
Con respecto a la Ley de Protección al Empleo, el Ministerio del Trabajo informó que a septiembre del 2020, 4.073 trabajadores con discapacidad cuentan con solicitudes aprobadas de suspensión de contrato y 186 con solicitudes aprobadas de reducción de la jornada laboral. Esto considera tanto a grandes como micro, pequeñas o medianas empresas.
Durante la semana nuestra Ministra de Desarrollo Social y Familia, Karla Rubilar, hizo un llamado al mundo empresarial a incorporar en sus organizaciones a personas con discapacidad, argumentado que el gran esfuerzo del Gobierno por recuperar la economía, debe considerar la integración de este grupo al millón de empleos que se crearán.
El subsidio al empleo es una medida de recuperación que se implementó en la pandemia enfocada en dos dimensiones: el incentivo al retorno de los trabajadores suspendidos y la contratación de nuevos trabajadores, ésta última con especial foco en mujeres, jóvenes y personas en situación de discapacidad.
A la fecha, de un total de 46 mil postulaciones al subsidio a la contratación sólo 188 de éstas han sido para personas con discapacidad.
En el caso del subsidio a la contratación para personas con discapacidad, el monto del beneficio asciende a un 60% del sueldo bruto de cada nueva contratación, con un tope de $270.000 mensual y se entrega por hasta 6 meses por cada contratación adicional que realice una empresa.
Las empresas tienen plazo para postular hasta el 31 de marzo del próximo año. Esperamos que estos meses sirvan para adquirir más conciencia y comprender que la inclusión de personas en situación de discapacidad no es un acto de caridad o cumplir una cuota, sino un derecho fundamental, debido a que el empleo es la vía que nos entrega seguridad personal y la realización de nuestros proyectos.