Según datos de esta entidad y Carabineros, durante el primer semestre de 2013 estas empresas generaron 112.853 llamadas de emergencia a la Policía, de las cuales el 99 por ciento correspondió a llamadas falsas, lo que derivó en procedimientos policiales sin que efectivamente se hubiesen producido delitos.
A raíz de esto el Gobierno exigió a las firmas que entregan estos servicios a realizar una profunda revisión del sistema, mientras que la citada subsecretaría junto a Carabineros auditaron las empresas.