Entre gritos de desahogo contra los agresores se retiraron ayer del tribunal la familia de la víctima que fue brutalmente agredido el año pasado, dejándolo con riesgo vital.
Por unanimidad a las 18 horas de ayer, los jueces Claudio Neculmán Muñoz, Jovita Soto Maldonado y Julio Álvarez Toro entregaron su veredicto condenatorio en contra de Julio Antonio y Jaime Eesteban Saavedra Calderón , además de Andrés Sebastián Henríquez Ojeda, como autores del delito de homicidio calificado frustrado en contra de Luis Alejandro Hernández Nenen.
Tras el veredicto condenatorio, Valeska Sirón, pareja del pescador agredido, señaló que “han sido tres días difíciles donde familiarmente debimos revivir todo lo que pasó. Conformes porque no van a salir libres y agradecer a todas las personas que nos ayudaron y no se burlen de nosotros. Agradecida además por las personas que le salvaron la vida a Luis y ojalá no le pase esto a otras personas y que dejen así a las personas en la vía pública”.
La mujer recordó los difíciles momentos económicos que pasaron por las graves secuelas que quedó el sustento de su hogar tras la agresión de los imputados. “Lo que pasamos cuando la persona que trabaja para llevarnos el sustento al hogar fue complicado, no tengo los estudios completos y me costó buscar trabajo, pero pudimos salir adelante con la ayuda de mucha gente. Luis ya no trabaja como antes ya que tiene que trabajar con otra persona que le ayuda, pero debe repartir su sueldo. Aunque su fractura se mejoró pero al hacer una fuerza puede volver a recaer ya que la pega de pescador es muy pesada. Tampoco puede trabajar la temporada completa a una faena. Ahora tratar de que todo esto sea un mal recuerdo nada más”.
El abogado del pescador agredido, Juan José Arcos, también se mostró conforme con el veredicto y fue enfático en señalar que estos tres agresores provocaron diversas afecciones a su representado. “Lo más relevante con la declaración de los testigos es el nivel de pobreza a que llegan por estos actos delictivos. El primero la sustracción del vehículo de la hermana de la víctima que era utilizado por toda la familia para como medio de transporte y las secuelas que sufre tras no poder trabajar durante seis meses y posteriormente queda con un grado de pérdida auditiva necesitando la ayuda de otra personas a quien debe pagarle”.
En relación a la sentencia que se dará a conocer el próximo lunes a las 13 horas, el fiscal del caso Felipe Aguirre señaló que “se rindieron todas las pruebas y el Tribunal creyó la versión de la víctima y testigos condenando por un delito de homicidio calificado frustrado a pesar que se discutió que podía entenderse un homicidio simple o recalificar por lesiones graves. Se acogió como autores a los tres acusados en el delito. La pena puede ser mayor a la que pedimos que es de siete años de presidio”.
La defensa de los condenados, José Miguel Navarrete al término del juicio dijo que “los tres imputados fueron condenados por la prevención de la Fiscalía y el querellante. Ahora debemos esperar la sentencia del día lunes y revisar los fundamentos por los cuales desestimaron nuestras pretensiones y determinar los pasos a seguir”.
En el juicio que terminó ayer, prestaron declaración los familiares de la víctima y varios taxistas que fueron testigos, entre ellos un conductor que descendió de su taxi y evitó que los acusados continuaran con la agresión logrando así que fuera atendido medicamente siendo llevado al hospital donde posteriormente se recuperó.
Hechos
De acuerdo a la acusación del fiscal Felipe Aguirre, los hermanos gemelos Jaime Esteban y Julio Antonio Saavedra Calderón (de 19 años a la fecha de ocurrido los hechos), además de Sebastián Andrés Henríquez Ojeda, de 21 años, la madrugada del miércoles 27 de mayo del año pasado, en circunstancias que la víctima, Luis Alejandro Hernández Nenén, de 29 años, se encontraba en la vía pública junto a otra persona, exactamente en Avenida España y calle Errázuriz, iniciaron una discusión por la sustracción de un vehículo de propiedad de la hermana de la víctima.
En esos momentos este último y un tercero fueron seguidos por los imputados hasta la esquina de calle Balmaceda y Avenida España, donde comenzaron a propinarle golpes de pies y puños, incluso uno de ellos “con ánimo homicida” golpeó a la víctima en la cabeza con un elemento contundente, un madero de aproximadamente 90 centímetros de largo.
La golpiza continuó por varios minutos, a pesar que la víctima intentaba defenderse. Todo esto fue observado por un testigo que logró evitar que continuara la agresión,
Hernández resultó con tres fracturas de cráneo, otorragia en el oído derecho y fractura en su mano derecha, entre otras contusiones, principalmente en la zona de la cabeza con riesgo vital.