Pero resulta incomprensible, como a mediodía de ayer, un grifo a pocos metros de dicha intersección se encontraba abierto en su totalidad, vertiendo gran cantidad de agua en la compleja esquina. Las bajas temperaturas de la tarde no demoraron en transformar esta humedad en una peligrosa capa de hielo, con el riesgo que esto implica para los conductores que transitaban por el lugar.